Haciendo caballitos y pisando el acelerador sin dejar de ser princesa

Bea Costa
bea costa MEAÑO / LA VOZ

MEAÑO

Meri Bernal se subió a la moto a los 3 años y a los 24 participa en exhibiciones como la que hoy ofrece en Meaño y actúa como especialista para series de televisión

18 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Primeros espadas del stunt en España se dan cita en Meaño gracias a la concentración motera organizada por el club Dena-Mita, y allí está Meri Bernal, la única piloto de stunt del país y de las pocas que hay en Europa. Esta catalana de 24 años descubrió hace dos que tenía un don para hacer acrobacias y piruetas sobre dos ruedas y desde entonces no ha parado de trabajar haciendo exhibiciones, publicidad y como especialista de cine doblando, por ejemplo, a Úrsula Corberó en la serie El cuerpo en llamas. Ponerse ante las cámaras —también rodó Mano de hierro— ha sido toda una experiencia que seguro tendrá oportunidad de repetir teniendo en cuenta su trayectoria.

Con tres añitos se subió por primera vez a la moto que le había comprado su padre a su hermano y que acabó utilizando ella. Lo que nadie se imaginaba entonces es que Meri acabaría cruzando España para hacer caballitos y otros trucos —como se les llama a las maniobras en el argot del stunt— y que acabaría teniendo tres motos en casa. Todo empezó el día con un vídeo Juanna del Fresno en internet y tanto le impactó lo que vio que se plantó en un polígono a ver cómo entrenaban los que sabían del tema. Porque observar, dice, es muy importante a la hora de bregarse en este oficio. Después tuvo ocasión de conocer a Juanna del Fresno, que acabó convirtiéndose en su mentor y con el que hoy trabaja formando dúo en exhibiciones como la que se puede ver esta noche en Meaño.

Son más que una demostración de pericia, equilibrio y valentía: en sus intervenciones también hay mucho show, un elemento indispensable a la hora de captar la atención del público y Meri, en eso, también va por delante.

Lo que más le gusta, cuenta es ver la cara de entusiasmo de los niños y saber que con sus espectáculos contribuye a crear escuela y dar a conocer una disciplina que «es mucho más que un deporte, es un arte». Muchos espectadores se entusiasman al verla en acción y quieren probar eso del stunt, aunque el furor inicial suele desinflarse porque las caídas son frecuentes y la mayoría acaba tirando la toalla.

Ella no se libró. Tuvo dos accidentes y llegó a romper un pie, pero siempre acabó levantándose y persiguiendo el más difícil todavía. «En el stunt nunca hay fin, nunca te pones límites, por eso digo que es más que un deporte, es una forma de vida», indica. Y esta forma de vida rompe con muchos prejuicios. «Lo que hacemos no tiene nada que ver con el vandalismo, eso no es stunt».

Martina Miser

Entrenan en pistas habilitadas para ello, utilizan métodos de protección y tienen que someterse a una preparación física importante. Pero el stunt no deja de ser una actividad de riesgo por eso, cuando decidió que se iba a dedicar a ello, la reacción en su entorno fue la esperada: «Todo el mundo me dijo que estaba loca, que me iba a matar, menos mi mejor amiga, que me apoyó, aunque me pidió que tuviera cuidado».

Meri se cuida y en la familia del stunt también la cuidan, afirma. Reivindica su feminidad en un mundo de hombres — «soy muy princesita, me pinto las uñas y todo eso»— y reconoce que no es fácil dar el paso, más para una mujer. «Para dedicarte a esto tienes que ser consciente del riesgo que comporta, tener recursos económicos y tiempo».

Ella no lo tiene fácil para compatilizar sus estudios de Economía con un proyecto empresarial de rutas cuatro por cuatro que tiene entre manos y atender a las ofertas de trabajo que le surgen como piloto y especialista, pero no quiere renunciar a una vida de velocidad y de vértigo que ayer la llevó hasta Meaño.

Programa para hoy en la concentración Dena-Mita

Jaque Stunt y NH Pina saldrán a la pista a las 16.30 horas y a medianoche; a las 21 horas entrarán en escena Mari Bernal y Juanan del Fresno