Los superhéroes vikingos de Nuria Atanes

Rosa Estévez
r. estévez CATOIRA / LA VOZ

CATOIRA

Nuria Atanes, la autora de las imágenes que se muestran en el Concello de Catoira.
Nuria Atanes, la autora de las imágenes que se muestran en el Concello de Catoira. Nuria Atantes

La fotógrafa inmortaliza a una veintena de vecinos y vecinas de Catoira que han hecho de la Romaría lo que hoy es

24 jul 2026 . Actualizado a las 20:50 h.

La idea llevaba años apareciendo y desapareciendo en la cabeza de Nuria Atanes. «Cada vez que se acercaba la Romaría Vikinga pensaba en que había que hacer algo para dejar testimonio de la gente que hace de esto lo que es», explica la fotógrafa catoirense. Hace unos meses, la idea volvió a asomar. Y esta vez, Atanes decidió no dejarla ir y se puso en marcha. «Porque una vez que decides hacer algo, ¿para qué darle más vueltas?». Así nació, hace apenas unos meses, el proyecto «Vikingos de Catoira», una colección de 21 retratos que desde ayer por la noche se puede visitar en el edificio del Concello. En ella, Atanes retrata a una veintena de personas que ya forman parte de la historia de la Romaría que está a punto de empezar y que tendrá su momento culminante en el desembarco del primer domingo de agosto.

Los retratos, construidos sobre un sobrio fondo negro, sorprenden por la contención. Los vikingos —tan activos, tan violentos, tan carnales durante el desembarco— aparecen convertidos casi en divinidades. Ojos serenos miran a la cámara transmitiendo fortaleza y temple. Otros miran, sin embargo, a lo alto, o al horizonte, escondiendo la potencia del movimiento, del pecho que se hincha para hacer sonar el cuerno, del brazo que se carga de energía para blandir la espada. Los vikingos de Nuria Atanes tienen majestad y belleza. Y ese aura que hace que parezcan, también, superhéroes capaces de afrontar cualquier peligro.

La fotógrafa asegura estar más que satisfecha del resultado obtenido y de un trabajo con el que pretende, de alguna manera, colaborar a conservar la memoria de Catoira. Es su granito de arena, su aportación personal en la que el Concello de Catoira ha colaborado cediendo el espacio para la exposición que ya está abierta al público. «Hay mucha gente a la que le tengo mucho que agradecer, de Bety Busto a cada una de las personas que salen en las fotos», explica. Cruza los dedos: ojalá surjan más iniciativas que fijen la historia de Catoira.