Convocan una protesta en Catoira para exigir que se acabe con los malos olores

Rosa Estévez
rosa estévez CATOIRA / LA VOZ

CATOIRA

Martina Miser

La concentración se celebrará el viernes, a las ocho, frente al viejo concello

15 sep 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Catoira sigue envuelta en ese extraño olor que desde hace semanas hace difícil vivir en la localidad vikinga. La «peste», así la definen algunos vecinos, siempre está ahí, pero hay momentos y lugares en los que se hace insoportable. Tanto como para que quienes residen en esta localidad opten por mantener bien cerradas las ventanas y reduzcan sus paseos y sus reuniones al aire libre. La situación, aseguran, es insoportable: llevan ya demasiado tiempo aguantando este escenario oloroso. Y por esa razón, han decidido moverse para hacer visible un problema que no se ve, pero se huele. Así que el próximo viernes, a las ocho de la tarde, han convocado a una «xuntanza de protesta» a todas aquellas personas que estén hartas de esta situación. Será en la alameda, junto al viejo consistorio de Catoira. Será imprescindible, dicen desde la organización, mantener la distancia social y usar mascarilla. «Se te cheira, únete. Trae o teu cartel e unha pinza para a roupa para o nariz», reza el cartel, lanzado en las redes por el mismo grupo de personas que, la semana pasada, organizaban una protesta virtual por esta misma razón.

El problema de los malos olores en Catoira ha llegado a tal punto que tanto el BNG como el PP han solicitado al Concello que investigue su origen. Las dos formaciones, separadas por un abismo ideológico que se hace especialmente insalvable en Catoira, coinciden en que el problema no emana de la depuradora de aguas municipal. ¿Cuál es entonces la causa? Hay quien le busca un origen industrial, hay quien asegura que la culpa está bajo tierra, en una red de tuberías que no se encuentra en el estado debido. Pero lo cierto es que, a ciencia cierta, nadie sabe de dónde viene el olor. Y ese es, precisamente, el primer misterio que se debe desentrañar si se quiere dar solución al problema.

El alcalde de Catoira, el socialista Alberto García, no quiso ayer «alimentar unha polémica» que, según dice, «prexudica á imaxe do noso pobo». García asegura que «se Catoira cheira, cheiraba igual hai ano e medio. Non entendo como non se solucionou daquela e como os veciños non protestaron coma o fan agora», ironizaba el regidor, que ve tras las quejas vecinales una maniobra política «da oposición». Es decir, del BNG, formación que hace año y medio ocupaba la alcaldía.