La pandemia tumba a los vikingos

El Concello de Catoira anuncia la suspensión del desembarco y adelanta que se organizarán pequeños eventos para el público local


catoira / la voz

No era el de este año un desembarco cualquiera. Este se cumplen 60 desde que las hordas vikingas toman las Torres de Oeste al grito de Úrsula para no dejar títere con cabeza ni barril con algún rastro de vino. El cumpleaños del desparrame nórdico, sin embargo, tendrá que esperar a mejor ocasión. El Concello de Catoira anunció ayer de manera oficial la cancelación de la Romaría Vikinga, que había venido siendo puntualmente fiel cada primer domingo de agosto desde mediados del siglo pasado.

«A organización e programación dun evento desta natureza, no que participan milleiros de persoas, debe realizarse coa antelación suficiente para que se leve a cabo cunhas mínimas e esixibles medidas de seguridade e prevención necesarias para facer fronte á crise sanitaria ocasionada polo COVID-19, polo que o lóxico e sensato é suspender este ano a celebración da citada Romaría Vikinga», explican los responsables municipales en un comunicado.

La decisión la toma el equipo de Alberto García apenas unos días después de regresar a la alcaldía y la justifica por un «exercicio de responsabilidade» y, también porque asegura el gobierno local que el Concello de Catoira no dispone de recursos para afrontar un reto semejante con todas las garantías. No dispone, asegura, ni de recursos materiales, personales ni económicos para sacar adelante con todas las garantías un evento semejante en unas circunstancias como las actuales, en las que se debe guardar un protocolo de actuación especial para un evento con tal cantidad de público.

A pesar de que el elemento central de la celebración, que reunía a miles de personas cada domingo, no se vaya a celebrar eso no significa que la romería vikinga vaya a pasar a la historia en este año en el que las hordas tienen nombre de virus. Así lo apunta el gobierno loca, que subraya que al tratarse de una fecha tan señalada como es la del 60 aniversario, el Concello está trabajando ya en la organización de algunos pequeños eventos, que estarán destinados sobre todo a los catoirenses. Unos eventos que, por lo demás, tendrán unos aforos muy reducidos para evitar, en la medida de lo posible, cualquier riesgo de que un rebrote trunque el mes de agosto en la localidad vikinga, porque, esta vez, la amenaza no llega desde el mar ni trae cuernos.

Por lo demás, el equipo de gobierno que encabeza el socialista Alberto García asegura que ya ha informado a los demás partidos políticos de la corporación de la decisión que han tomado en un 2020 en el que, por primera vez en el último siglo, los drakkar vikingos no surcarán las aguas del Ulla.

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