García y Caamaño firmaron el acuerdo de la moción de censura hace ya un mes

El exalcalde socialista y el líder popular asumen que el pacto puede suponer la expulsión de sus respectivos partidos


catoira / la voz

La moción de censura presentada el martes en Catoira estaba pactada, redactada y firmada desde un mes antes. Así lo dice el documento entregado en el registro municipal. Y, aunque el portavoz del PP Iván Caamaño atribuyó esa fecha a «un erro», el líder del PSOE, Alberto García, aseguró que «non foi ningunha equivocación: a moción estaba feita dende esa data». Los problemas internos que la operación drakkar provocó en la formación de la gaviota, cuya número dos había presentado su dimisión en pleno proceso negociador, recomendaron pisar el freno e imprimir un ritmo más pausado. Pero la hora de la verdad tenía que llegar, y llegó el martes. Alberto García e Iván Caamaño, hace unos meses enemigos irreconciliables, presentaron en el registro municipal el documento que marca el comienzo del fin del gobierno del nacionalista Xoán Castaño.

El acuerdo de gobierno recoge que la alcaldía de Catoira será rotativa durante el tiempo que quede de mandato. Recoge también la habilitación de dos concejalías liberadas, una para cada uno de los grupos que sustentarán el gobierno de coalición -presumiblemente, la socialista para Javier César Costoya y la popular para Iván Caamaño-. Y un reparto de áreas sobre el que nada han querido avanzar aún ni García ni Caamaño. Ambos parecen sentirse cómodos ante una singladura que puede significar su expulsión de sus respectivos partidos.

«Levo máis de corenta anos militando no PSOE e sigo aquí, ao pé do canón cos veciños de Catoira. A min non me afecta nin o que fagan nin o que digan dende o partido. Cando foi a investidura, non se cumpriu o pacto entre PSOE e BNG; nin o cumpriu o Bloque nin o fixo cumprir o Partido Socialista», dice García, dolido aún al recordar el momento en el que perdió la alcaldía. Arrancaban así unos meses en los que Xoán Castaño ha estado «revolvendo nos caixóns, como se o BNG tivera a exclusiva da ética», e intentando sacar adelante unos proyectos «sen falar coa oposición». En ese contexto, considera urgente retomar las riendas de una localidad que, asegura, «sempre foi a miña prioridade, non aspirei a outra cousa». Y «como dicía o meu avó, hai que traballar coas ferramentas que se ten, e en Catoira a única alternativa que hai é esta», la moción de censura de la mano de Iván Caamaño.

Este también afrontaba ayer una jornada dura, después de que Alfonso Rueda anunciase la apertura de un expediente a los concejales de Catoira que se sumen a la moción de censura. «Lamentamos ese expediente, e esperamos que non remate nunha expulsión. En todo caso, nós pensamos que esta é unha boa oportunidade para demostrar que o PP e o PSOE se poden entender». El líder popular acusa al Bloque y a sus simpatizantes de estar embarrando la política local «usando as estratexias máis sucias de todas, e someténdonos a acoso continuo». Por eso, Caamaño quiso ayer lanzar un mensaje al actual alcalde nacionalista. «Se non fose polo PP, non gobernaría nunca en Catoira. Démoslle unha oportunidade e non a soubo aproveitar. Agora está fóra do Concello. Espero que os seus votantes lle pidan explicacións».

Confía Caamaño en que la etapa que se abre con el PSOE sea mejor, y que permita a los dos grupos sacar adelante algunos proyectos que ambos grupos consideran prioritarios para la localidad. ¿Y sus aceradas críticas a García, dónde quedan? «Está claro que hai cousas do PSOE que non nos gusta. Probamos co BNG, pero o BNG non quería gobernar, querían facer campaña catro anos».

El alcalde del BNG defiende su gestión apelando a los proyectos que quedan en el aire

Xoán Castaño ha decidido tomarse con calma el nuevo escenario político de Catoira. El regidor nacionalista, aparentemente en tiempo de descuento, considera que su gobierno ha marcado la diferencia con el anterior ejecutivo de Alberto García. En estos momentos, asegura, se está trabajando en numerosos proyectos. Unos de carácter industrial, como los contactos para reactivar el proyecto del parque eólico de Catoira, o las posibles mejoras en el parque empresarial. Otros de marcado cariz patrimonial: la recuperación del Camiño Real y del mirador de Abalo, la mejora de la accesibilidad del recinto de As Torres o la elaboración de un plan de evacuación del recinto; otras de perfil turístico, como el plan compartido con Vilagarcía para la bajada del Ulla; y otros de corte ambiental y de eficiencia, como el proyecto para mejorar la impermeabilidad del depósito de agua.

Castaño era consciente, desde hace semanas, de que la operación drakkar estaba en marcha. ¿Qué lo ha desencadenado ahora? El regidor se guarda sus sospechas de momento, aunque reitera que el gobierno ha solicitado una serie de informes a organismos oficiales cuya existencia podrían «ter posto nervioso» al exalcalde de Catoira, Alberto García, al que acusa de no haber sido generoso ni con su propio partido, ya que el PSOE podría haber ostentando la alcaldía desde hace ocho meses «se simplemente cambiaran ao seu candidato».

En cualquier caso, parece que Castaño mantendrá la hoja de ruta trazada por su gobierno hasta que el pleno lo despoje de su cargo de alcalde. La sesión se celebrará el día 17 de marzo, a las doce del mediodía. Para entonces, Castaño habrá cumplido entonces nueve meses y un día como regidor del Concello de Catoira.

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