Vilagarcía y Catoira se alían para crear una ruta de Carril a las torres de Oeste

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

CATOIRA

MARTINA MISER

Los dos concellos inician una etapa de colaboración turística para poner en valor un tramo de costa poco conocido. Ambas localidades solicitarán una reunión conjunta con Costas para activar el proyecto

22 ene 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

La playa de O Campanario, en Bamio, fue el lugar elegido para presentar, este martes, la alianza estratégica que Vilagarcía y Catoira han decidido firmar en materia turística. El concejal del ramo en la capital arousana, Álvaro Carou (PSOE), y el alcalde la villa vikinga, Xoán Castaño (BNG), escenificaron luchando juntos contra el viento para extender un plano el afán colaborativo de ambas localidades, que consideran que ha llegado la hora de trabajar juntas para poner en valor un tramo de costa, el que discurre desde Carril hasta las torres de Oeste, que ahora pasa desapercibido «incluso para moitos veciños», tal y como reconoció Carou.

Vilagarcía ya está negociando con Costas la parte del proyecto que arrancará en Carril, mirando Cortegada, y acabará en la playa de Bamio. Para esa zona aspira Ravella a una ruta de xabre compactado, respetuosa con el entorno, que no haga heridas. Pero hay zonas complicadas para las que los técnicos de Costas tendrán que buscar una solución. Antes de que estos vuelvan para estudiar esos puntos negros, Vilagarcía y Catoira quieren dar un paso adelante para intentar que esa obra no sea más que la primera fase de un proyecto mucho más ambicioso, que aspira a unir el mar de Cortegada y del Parque Nacional con las torres de Oeste, uno de los símbolos de Galicia.

Los dos concellos se mostraron ayer satisfechos de este primer proyecto conjunto. «Os produtos turísticos non se poden facer pensando en localismos», dijo Carou. «Este é un proxecto moi potente que inicia unha forma nova de traballo cooperativo», remachó Castaño. Ambos destacaban que la actuación, que implicará actuar también sobre el paseo fluvial de Catoira que lleva hasta el recinto fortificado, supondrá crear una ruta de unos siete kilómetros de longitud que unirá dos puntos de valor estratégico y que permitirá sentar las bases de nuevos productos turísticos, como rutas en drakkar o galeón, o nuevos recorridos con cualquiera de las empresas náuticas de la zona.