Las agresiones mutuas de una pareja les llevan a enfrentarse a sendas penas de dos y tres años de cárcel

A la mujer se le acusa de dos delitos de lesiones en el ámbito familiar y al hombre de tres delitos de lesiones sobre la mujer

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catoira / la voz

Una pareja que ya puso fin a su relación sentimental acudirá a los juzgados por las agresiones acometidas mutuamente en el tiempo en el que convivieron. Ambos se sentarán en el banquillo de los acusados: la mujer por dos delitos de lesiones en el ámbito familiar y el hombre por tres delitos de lesiones sobre la mujer. Se enfrentan a dos y tres años de prisión respectivamente.

La peleas que les llevaron a requerir de asistencia médica en distintas ocasiones se produjeron en el tiempo en el que esta joven pareja (de 22 y 28 años respectivamente) compartió vivienda en Catoira. El escrito de la Fiscalía que les sentará a ambos en el banquillo recoge hasta cinco agresiones acometidas a lo largo del año 2016.

El primer ataque físico del que tenga constancia el Ministerio Público se le adjudica a la mujer. Estaban en el domicilio familiar cuando se inició una discusión. En el transcurso de la misma, la acusada lanzó un objeto punzante que impactó a su exnovio en la cabeza y le provocó una herida puntiforme en el cuero cabelludo.

La siguiente pelea no tardaría en producirse: unos días después, sería él quien la empujó contra una puerta de cristal, provocando que cayera al suelo, y propinándole después diversas patadas. La joven sufrió lesiones contusas en distintas partes del cuerpo. La tercera agresión se produjo cuando el acusado la lanzó sobre la cama para golpearla con un objeto metálico hasta provocarle un traumatismo en región occipital con herida inciso-contusa en esa región.

El último enfrentamiento concluyó con la imputación de un delito a cada uno. Lo que volvió a comenzar como una discusión terminó con el acusado quitando a su entonces pareja la mochila que llevaba a la espalda. Según la Fiscalía considera demostrado, se la tiró encima y empezó a darle golpes y patadas, llegando a romperla las gafas. Ella, por su parte, le dio un tirón de pelón, arrancándole un mechón.

Por todos estos hechos y ya finalizada la relación de pareja, ambos volverán a verse en los juzgados. Mientras que él le reclama la indemnización que pudiera corresponderle por los daños y perjuicios sufridos, ella ha renunciado a toda acción civil y penal que pudiera corresponderla por los hechos.

La Fiscalía también solicita que no puedan aproximarse el uno al otro

El escrito de acusación también recoge la distancia a la que no deberían acercarse el uno al otro: de aceptarse la petición de la Fiscalía no podrán aproximarse al domicilio, trabajo o cualquier lugar en el que se encuentre el otro a una distancia inferior a cien metros. Una pena que se aplicaría para un plazo de doce meses superior a la condena de prisión impuesta, dos y tres años respectivamente. Tampoco podrían contactar por cualquier medio de comunicación.

En cuanto a la responsabilidad civil, la acusada deberá indemnizar a su expareja en la cantidad de 120 euros y al Sergas en la cantidad que se determine. Él, tras la renuncia de ella, solo tendrá que pagar al servicio de salud.

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