Eulogio empezó subastando gallos y «pezuños» en pesetas, y sigue

Bea Costa
bea costa CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

Eulogio Ambrós, a la derecha de la imagen, durante una subasta de «pezuños» en Cambados
Eulogio Ambrós, a la derecha de la imagen, durante una subasta de «pezuños» en Cambados MÓNICA IRAGO

La comisión de fiestas de San Antón de A Modia mantiene viva esta tradición

21 ene 2023 . Actualizado a las 13:59 h.

Eulogio Ambrós se compara con el cantante de una orquesta. Son varios los miembros de la comisión de fiestas que colaboran en la subasta de San Antón de A Modia (Cambados), aunque es él quien, micrófono en mano, se encarga de pregonar los precios, de menos a más, de los gallos, los conejos y las patas de cerdo que entran en la puja. Lleva haciéndolo treinta años y hoy repetirá como speaker en el atrio de la iglesia. Cuando empezó en esto todavía se utilizaban las pesetas y un billete verde de mil sobraba para hacerse con dos pares de pezuños. Ahora seis euros se quedan justos. Es de las pocas cosas que han cambiado desde entonces. Otra es que ya nadie dona espigas de maíz, como antaño. Por lo demás, la subasta se celebra «como toda a vida», apunta Eulogio.

La comisión de fiestas compra diez kilos de patas de cerdo. El resto del género procede de las ofrendas que realizan los fieles a san Antonio Abad y las hacen, en su mayoría, vecinos de la parroquia. Entre los animales, lo que más abunda y lo más demandado son los gallos; se pueden reunir hasta veinte ejemplares y siempre aparecen algunos conejos, faisanes y kikos.

Fue precisamente un gallo lo más se cotizó en estas subastas, unos 70 euros según recuerda Eulogio, quien después de tantos años ya ha perdido la cuenta de cuántos animales han pasado por sus manos. También ha sido testigo de no pocos piques, de esos que sirven para elevar el precio de los alados, y más de una vez hubo que repetir la puja por no haber acuerdo sobre quién había formulado la última oferta. Pero nunca se llegó a mayores, afirma Ambrós. Al contrario, la subasta y el resto de los actos se celebran en un ambiente «de alegría» que es el que le animan a él y a sus compañeros a mantener viva esta tradición.

Con 18 años empezó a pedir donativos por las casas, llamar a la puerta de las empresas buscando patrocinios y acompañando a los gaiteiros de la alborada de la mañana. Esto lo convierte en el miembro más veterano de una comisión integrada por nueve personas que empezaron a trabajar en octubre para la fiesta de enero. El año pasado hubo que esperar a marzo porque la pandemia obligó a posponer la cita. Hoy nada debería alterar un programa que arrancará a primera hora con una salva de bombas y concluirá de madrugada con la verbena. A las doce del mediodía se celebrará la misa cantada por el coro parroquial de Tremoedo, después saldrá la procesión y a eso de la 13.30 horas se espera empezar con la subasta de animales vivos y los pezuños, cuya recaudación se destinará a sufragar los gastos de los festejos, presupuestados en 13.000 euros.

Por la noche actuarán Los Satélites y Marbella, habrá reparto gratuito de rosca, chocolate caliente y queimada y se sortearán premios de 150, 100 y 80 euros entre el público. Y para que la lluvia no agüe la fiesta se ha instalado una carpa en el recinto.