La depuradora de aguas «inteligente» de Cambados estará lista el próximo año

Rosa Estévez
rosa estévez CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

Martina Miser

La EDAR será reformada y dotada de un sistema para recoger datos y tomar decisiones

19 ene 2022 . Actualizado a las 16:42 h.

Para lograr el saneamiento de la ría de Arousa es necesario hacer encajar una enorme cantidad de piezas. Algunas son pequeñas. Otras tienen un carácter central. A este segundo grupo pertenece la EDAR de Tragove, unas enormes instalaciones situadas junto al mar de Cambados y en las que se tratan aguas residuales recogidas tanto en este municipio como la vecina Vilanova. Las instalaciones se construyeron en el año 1993 y, aunque en 2005 fueron objeto de una «remodelación importante», lo cierto es que necesitan ponerse al día. Tanto en tamaño, porque el volumen de aguas que debe tratar ha crecido, como en tecnología. A conseguir ese objetivo destinará la Xunta, a través de Augas de Galicia, 5,3 millones de euros. Una inversión que permitirá incrementar el volumen de agua que se puede tratar (de los 750 metros cúbicos por hora a los que se puede hacer frente ahora se pasará a los 1.200), ampliar los sistemas de tratamiento y gestionar de forma más eficaz y eficiente todos los procesos. Para ello, se va a implantar una plataforma que permitirá monitorizar todos los pasos que se dan en la depuradora y que podrá, también, tomar las decisiones más adecuadas en cada momento.

Para convertir la depuradora de Tragove en esa depuradora inteligente de la que ayer se habló en Cambados, será necesario acometer una intervención muy ambiciosa, que incluye la demolición de buena parte de las instalaciones actuales y su sustitución por nuevas estructuras. Estarán estas dotadas, además, de la última tecnología en materia de depuración. Así, el agua procedente de las redes de saneamiento de Cambados y Vilanova llegarán por canales distintos y se podrá medir tanto la cantidad que procede de una y otra localidad, como la carga contaminante que trae. Tras pasar por las distintas fases del proceso, todas esas aguas pasarán por una fase de desinfección que se realizará con radiaciones ultravioletas generadas por 144 lámparas.

La construcción de las nuevas instalaciones no será sencilla: la depuradora no podrá dejar de funcionar en ningún momento, motivo por el que será necesario que Concello y Xunta afinen muy bien el plan de trabajo. Algo a lo que ayer se comprometieron, durante una visita a las instalaciones, la conselleira Ethel Vázquez y el nuevo alcalde cambadés, el socialista Samuel Lago. Este valoró el proyecto que se va a desarrollar en la depuradora, que además de las mejoras tecnológicas implementadas, pondrá especial cuidado en la integración de esta estructura en su entorno y en un sistema de monitorización que permitirá una gestión eficiente de la energía, algo especialmente importante en unos momentos en los que los costes eléctricos se han disparado. La actuación deberá estar rematada el próximo año.