Si el niño queda atrapado en una reja, tranquilidad y llamar a los bomberos

Bea Costa
bea costa CAMBADOS / LA VOZ

CAMBADOS

Martina Miser

El suceso ocurrido en Torrado «non foi por culpa do Concello», afirma Cordal

16 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Tranquilidad y llamar a los servicios de emergencias. Esas son las dos recetas básicas que dan desde los bomberos a la hora de afrontar una situación como la vivida el viernes por la tarde en el parque de Torrado (Cambados). Una niña de tres años quedó atrapada por la cabeza entre los barrotes de una reja y los Bombeiros do Salnés tuvieron que acudir al punto para rescatarla. Más allá del susto que pasaron ella y su familia, la pequeña no sufrió ningún daño; una maniobra de diez segundos con una herramienta que sirve para separar los barrotes bastó para liberarla.

El protocolo que siguen los bomberos en estos casos es, en principio, valorar la situación y comprobar si es posible liberar al atrapado con el movimiento de su propia cabeza, pero si este está muy nervioso y la situación se complica se opta por utilizar una pinza hidráulica o similar, sin realizar movimientos bruscos que puedan provocar la rotura del metal.

«Así como entrou ten que saír», explica el responsable de los Bombeiros do Salnés, David Padín, quien recuerda que, más allá de la angustia que generan este tipo de sucesos, no tienen trascendencia desde el punto de vista de la salud en la medida en que la persona atrapada siempre va a poder ser liberada.

Los parques de Ribadumia y Vilagarcía realizan de media un dispositivo de este tipo al mes, casi siempre con niños de por medio y en parques infantiles o en recintos escolares, y con final feliz.

Pero nunca está de más prevenir. A raíz de lo ocurrido en el viernes, el Concello de Cambados va a analizar la situación y no descarta cambiar la verja que separa el recinto del parque del patio del pazo -donde estaba la estatua de Fraga-, pero no porque sea peligrosa, sino porque está vieja. De hecho, explica el concejal Tino Cordal, el cierre cumple la normativa en materia de seguridad, también en cuanto a las distancias mínimas de separación entre barrotes. «Por moi ben que teñas todo, estas cousas pasan, aínda que neste caso non se lle pode culpar ao Concello, a reixa cumpre o tamaño estándar e foi autorizada por Patrimonio no seu día», indica el edil.