El concurso de traslados renovará en la provincia mil plazas de docentes

Un total de 431 vacantes están en la enseñanza secundaria, mientras que en los colegios pontevedreses hay 308. Una profesora cambadesa da su testimonio personal en el proceso


pontevedra / la voz

Concurso de traslados. Esas tres palabras las pronuncian con esperanza numerosos profesores funcionarios que, por distintas cuestiones, quieren cambiar de centro. O, también, aquellos que sacaron las oposiciones hace poco tiempo y que, tras el pertinente período de prácticas, aún no tienen plaza en propiedad, así que deben concursar obligatoriamente hasta que se les asigne su destino definitivo. La Administración educativa abre el procedimiento todos los años, alternando el que tiene carácter nacional con el autonómico. En esta ocasión, en la provincia de Pontevedra se renovarán 1.082 plazas. Son algunas menos que en A Coruña, donde se movilizan 1.225 vacantes. Y en el conjunto de Galicia la cifra es de 3.000.

Educación secundaria

En la provincia de Pontevedra, donde más vacantes hay es en el tramo de educación secundaria, con casi medio millar. Concretamente, son 431. Por especialidades, la que tendrá más plazas en el concurso es Física y Química (40), seguida de Matemáticas (35) y Lingua y Literatura Galega (30). Por contra, hay algunas materias en las que solamente existe una vacante, como por ejemplo Música.

En cuando a maestros, se habilitan en la provincia un total de 308 vacantes para evitar la provisionalidad del profesorado funcionario. Por especialidades, los profesores que más podrán concursar son los de primaria, con 101 plazas, mientras que en infantil únicamente hay 35. Llama la atención lo que sucede con los idiomas. Hay nada menos que 72 plazas de Francés que entran en concurso, mientras que de inglés son un total de 8.

Formación profesional

El concurso de traslados afecta también a profesores técnicos de formación profesional. En este caso hay 121 vacantes. Las plazas están muy repartidas entre las distintas especialidades, y en casi ninguna hay más de diez vacantes. En algunas como el caso de Mecanizado de mantemento de Máquinas, Sistemas Electrónicos o Cociña e Pastelería únicamente hay una por materia.

Las escuelas de idiomas

Asimismo, en el mismo procedimiento autonómico también se sacan las vacantes de las escuelas oficiales de idioma, que en el caso de la provincia pontevedresa son 48, las de catedráticos de música y artes escénicas (63) y las de profesores de música (72). Completa la convocatoria, tal y como indicó la Consellería de Educación, un total de 39 vacantes de Orientación.

«Estudiaba la oposición, trabajaba y tuve una hija. Hasta se me cayó el pelo, pero valió la pena»

Querer es poder. Esa es la historia de Sara Fariña, natural de Cambados y profesora del IES Montecelo. Ella es una de las docentes de la provincia que sí o sí tiene que concursar, ya que se sacó la oposición el año pasado y aún no tiene plaza definitiva. Le gustaría, como a casi todos, que cuando le den el destino no le quede muy lejos de casa. Pero está tranquila. «Estoy tan contenta por ser profesora que todo lo que venga seguro que es bueno», señala.

Sara, que en su día estudió un FP superior de estética, empezó a trabajar en el sector de la peluquería muy joven. Estuvo años y años como empleada y luego acabó montando su propio negocio. Le gustaba lo que hacía. Pero siempre tuvo la ilusión de ser profesora. «Siempre pensaba en eso. Sabía que algún día lo intentaría, y al final lo hice», indica.

Consciente de que en su especialidad las oposiciones salen más o menos cada doce años, y que las últimas habían sido en el 2006, pensó que tenía que presentarse a los exámenes del 2018. Empezó a prepararlos tres años antes. Y de qué manera. Tuvo que hacer el CAP en tiempo récord y quitarse también el B1 de inglés. Luego, se puso con el temario. «Entraban 72 temas y había gente que preparaba la mitad. Yo dije que no, que iba a por todas, y estudié 68», cuenta.

De la noche a la mañana se convirtió en una supermujer que hacía de todo. «Estudiaba la oposición, trabajaba y tuve una hija en estos tres años. Hasta se me cayó el pelo por los nervios, pero todo valió la pena», resume.

La meta era conseguir alguna de las veinte plazas de especialidad. Además, se presentaba a un concurso oposición, con lo que contaban los puntos de cada aspirante. Y ella partía con cero. Dio igual. De esas veinte plazas, la Administración dejó diez sin cubrir. Las ocho primeras fueron para personas con puntuación. Y la novena la ganó Sara. Aprobó en julio del año pasado y hasta el 31 de agosto siguió dando el callo en la peluquería. En septiembre, empezó como profesora. No puede ser más feliz: «A veces creo que es un sueño», sentencia.

«Estoy tan contenta por ser profesora que todo lo que venga seguro que es bueno», asegura

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
0 votos
Comentarios

El concurso de traslados renovará en la provincia mil plazas de docentes