Cuando la superación excede el aula

Los estudiantes Joaquín Justo y Andrea Núñez no lo tenían fácil, pero reciben el premio de la ESO al esfuerzo


pontevedra / la voz

Son sin duda dos ejemplos de un esfuerzo y superación personal que exceden con mucho lo académico. Los alumnos pontevedreses Joaquín Justo Izquierdo, del IES A Xunqueira I, y Andrea Núñez Martínez, del IES Frei Martín Sarmiento, figuran entre los veinte estudiantes de Galicia que acaban de ser reconocidos por la Consellería de Educación con el premio de ESO (enseñanza secundaria obligatoria) al esfuerzo y a la superación personal correspondiente al curso 2017/2018. Ambos lograron acabar los cuatro cursos de la ESO. El primero a pesar de las dificultades familiares, y la segunda, batallando contra una grave enfermedad que hoy la tiene ingresada en un hospital a la espera de un trasplante.

A Joaquín Justo, de 17 años, le llovieron este miércoles las felicitaciones en su instituto por parte del equipo directivo del IES A Xunqueira I y de otros profesores. Este joven nacido en Cambados y residente en la ciudad cursa 1º de bachillerato de Ciencias Sociales. Tras salir bastante satisfecho de un examen de Economía saluda a sus orgullosos padres, Águeda Izquierdo y Pablo Justo, que lo esperan en el despacho de la directora. «Orgullosos ya estábamos de él aunque no le hubieran dado el premio», reconocía minutos antes su madre. Y es verdad.

«No me esperaba el premio para nada porque la verdad es que me costó acabar la ESO. El cambio del colegio en el que estaba al instituto se notó», cuenta Joaquín. Este adolescente explica que su «sueño imposible», como él dice, sería ir a la universidad, estudiar Medicina y dedicarse al campo de la neurología. «Me atrae saber cómo funciona la mente. Como sé que es un sueño imposible, a lo que aspiro, si acabo el bachillerato, claro, es a estudiar Psicología. De momento es mi única opción, supongo que querer ser psicólogo me vino de mis padres». En su instituto apoyo no le va a faltar para que consiga aprobar los dos cursos del bachillerato.

El chico es consciente de que el objetivo es ambicioso, pero no renuncia. Sabe mucho de superar obstáculos y situaciones difíciles. Lo vivió desde pequeño en su casa, donde a las dificultades económicas de la familia se sumaron otras de salud. A Joaquín le gusta llamar a las cosas por su nombre y desvela que sus padres padecen una enfermedad mental. Sostiene que su infancia no fue complicada, pero sí diferente a la de sus compañeros. «Mi madre tiene un leve retraso y un trastorno bipolar y mi padre, esquizofrenia paranoide. Quizá tuve que madurar antes que el resto, pero lo agradezco».

Joaquín saca tiempo de donde puede para el grupo de teatro y el coro del instituto. Además imparte clases de patinaje -«una hora a la semana»- y él también recibe clases de patinaje artístico. Como cualquier adolescente, su escaso tiempo de ocio se reparte entre salir con sus amigos y ver películas. «Soy muy cinéfilo, me gustan las películas fantásticas y desde pequeño también me gusta escribir historias, aunque no se me da muy bien», asegura.

Joaquín no está interno en Príncipe Felipe, pero come y estudia buena parte de la tarde en este centro. Además del reconocimiento y de servir como ejemplo, el premio al esfuerzo y a la superación personal de la consellería conlleva una dotación económica de 750 euros. ¿Qué piensa hacer con el dinero?, se le pregunta. «Ahorrar para la universidad», responde. Ese es el consejo que le ha dado su madre, pero Joaquín se merece algún capricho. Alguno habrá ¿no? «Igual sí, ya veremos». Y regresa a clase.

Andrea espera en el hospital de A Coruña un doble trasplante de pulmón

«Ahora solo piensa en salvar la vida, piensa en el trasplante. No mira más allá». La frase es del padre de Andrea Núñez Martínez, una alumna pontevedresa de 16 años que está ingresada en el Chuac a la espera de un doble trasplante de pulmón. La joven padece desde pequeña fibrosis quística, una dolencia provocada por un funcionamiento deficiente de las glándulas exocrinas y que se caracteriza por presentar signos de enfermedad pulmonar crónica y disfunción del páncreas. Pese a esta dolencia grave, la adolescente fue capaz de concluir la ESO. Cuando cursaba 4º no pudo asistir a clase en el IES Frei Martín Sarmiento, pero estudiaba en casa con el apoyo de una profesora de refuerzo que acudía dos días a la semana.

Este curso estudia 1º de bachillerato de Humanidades a distancia, pero los libros han pasado forzosamente a un segundo plano. Su padre relata que desde septiembre lleva ingresada en el hospital, primero en Pontevedra, tras un cuadro de hemoptisis, después en el Álvaro Cunqueiro y desde hace dos meses en A Coruña, a la espera de un trasplante que le dé calidad de vida. «Hizo la educación primaria con limitaciones, pero el momento más crítico fue en la ESO. Sus pulmones sufrieron un deterioro grave y tuvo un doble neumotórax que puso en peligro su vida», cuenta el progenitor de Andrea, que agradece el respaldo que encontró en el instituto. La chica, que está «más o menos estable», sueña con poder pasar las fiestas fuera del hospital: «El premio le hizo ilusión, pero lo que quiere es pasar las Navidades en un piso que tenemos alquilado en A Coruña».

Newsletter Educación

Recibe todas las semanas la información más relevante sobre educación

Votación
1 votos
Comentarios

Cuando la superación excede el aula