Castrelo, más limpio gracias a Enol

Niños y adultos se pasaron la mañana de ayer recogiendo basura de la playa. Su aliciente fue el rap de un vecino de la parroquia de doce años que arrasa en Internet

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cambados / la voz

«Me gusta el rap, pero lo que más me gusta es que la gente recoja la basura», dice Enol Ruiz. Hoy tiene motivos para estar contento. Ayer se retiraron de Castrelo, su parroquia, muchos kilos de residuos -se llenaron cinco big-bag hasta los topes, además de utilizar contenedores-, y él tiene mucho culpa. Según cuenta la presidenta de la asociación de Mulleres Rurais As Saíñas, Leonor Muñiz, hace tiempo que les rondaba por la cabeza la idea de organizar una limpieza, pero no fue hasta que escucharon El rap de la humanidad cuando decidieron ponerse manos a la obra.

La canción es una invitación en toda regla a cuidar el planeta, y parte de Enol, un chaval de doce años que ya tiene dos grandes pasiones en su corta vida: la zoología y la música. De la primera nace su amor por la naturaleza y, quizá, su futuro profesional; de la segunda, una canción que grabó en sus ratos libres y que, sin pretenderlo, está triunfando en la Red. Marcial no era muy partidario de que su hijo diese el salto a Youtube, pero viendo la ilusión que le hacía, no solo le concedió el permiso paterno sino que le prestó el estudio de grabación que tiene en casa. Siendo profesor de música, él también ha tenido mucho que ver en este proyecto. Y así, casi sin pretenderlo, este chico con orígenes y nombre asturiano se convirtió de la noche a la mañana en un rostro popular.

Sus letras y sus ritmos forman parte ya de la banda sonora del colegio de Castrelo y, fuera de las aulas, también empiezan a conocerle como chico del rap. Su canción ronda las 2.700 visitas, y sigue sumando. «Todo esto nos desborda un poco, pero lo importante es que él sea feliz y que lo que haga sirva para ayudar a los demás», señala Marcial. Enol, por su parte, confiesa que nunca pensó que una canción compuesta e interpretada por él pudiera llegar a alcanzar esta repercusión, y está encantado. Tanto, que ya está preparando otro tema que se titula Mi vida, que pronto verá la luz.

Entre tanto, él, su hermano Olái y su padre siguen saliendo al monte y a la playa a recoger la basura que dejan otros, porque en esta familia el medio ambiente es algo que tienen muy en cuenta. No pudieron participar en la limpieza realizada ayer en Cambados porque se encuentran de viaje en Asturias, pero desde allí también aportan su grano de arena y no salen a la playa sin llevarse una bolsa en la que meter los plásticos y papeles que se topan por el camino.

Les hubiera gustado estar ayer con los niños y mayores que se sumaron a la iniciativa organizada por las mujeres rurales y la AMPA O Castro. Quizá haya otra ocasión, porque en Castrelo están pensando en repetir la experiencia. De momento, ya han conseguido dejar inmaculada la playa de As Saíñas y el resto de la costa de O Facho. Fue un trabajo duro. «Mañá vou ter agujetas», comentaba Leonor Muñiz, pero valió la pena. «Isto serve para concienciar á xente. Algúns din, ‘que limpe o Concello’, pero o que temos que facer é non tirar nós o lixo».

Recoger latas de Coca-Cola, botellas, envases de comida y restos de aparejos fue ayer una gran lección para todos.

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