El Cabanillas que se carteó con Pillado

La familia Pillado Silvoso cede al Concello de Cambados un valioso legado sobre el escritor


cambados / la voz

Eran muy niños, pero lo recuerdan perfectamente. «Cando o vía pensaba ¿pero os poetas son así?». Manolo Pillado todavía no atisbaba que aquel señor enjuto y con boina iba a convertirse en un referente de la poesía gallega del siglo XX. Lo que sí sabían era que se llevaba bien con su abuelo, Antonio Pillado Otero, aunque tuvieron que pasar todavía algunos años hasta que descubrieron en el fallado de casa las cartas que le escribió y los libros que le dedicó.

Este legado tan valioso desde el punto de vista cultural y sentimental acaba de pasar a manos del Concello de Cambados gracias a la donación realizada por los hermanos Pillado Silvoso: Xoán Antonio, Manolo, Xaime y Pastora. Los cuatro acompañaron ayer al concejal de Cultura, Víctor Caamaño, en la presentación del material en el salón de plenos, acto al que también acudió Pitusa Vidal Cabanillas, nieta del escritor, quien mañana recibirá el Premio Cabanillas que otorgan las librerías de Cambados, en el auditorio de A Xuventude.

La mujer no pudo reprimir las lágrimas a la hora de agradecer a los Pillado esta donación y, sobre todo, el haber conservado con tanto mimo los manuscritos, fotografías, libros y cuadros que guardaba su abuelo.

Con esos poemarios aprendió Xoán Antonio que también se podía hacer literatura en gallego, más allá del castellano impuesto en el colegio, aunque lo recuerda como un «galego raro», alejado de la geada y el seseo que se estila en el pueblo. Pero si algo le ha quedado grabado a fuego fue el entierro de Don Ramón debido a la cantidad de gente, curas y flores que llevó. «Antonio Magariños reclutou aos rapaces da escola, entre eles eu e Manolo, para levar tantas coroas como había».

«A nós criáronnos nun ambiente de cariño a Cabanillas», un hombre muy apreciado en casa -así lo acredita la correspondencia entre él y su abuelo-, cuya figura trasciende el plano doméstico e íntimo. Por eso los hermanos Pillado decidieron sacar a la luz este material y ponerlo a disposición del museo Cabanillas que en los próximos meses abrirá sus puertas en Cambados.

El proyecto va más lento de lo que desearía el concejal de Cultura, pero ya no tiene marcha atrás. La financiación está cerrada, al amparo del Plan Concellos 2018 de la Diputación de Pontevedra, y su previsión es que este año empiece la intervención siguiendo el proyecto redactado por Pepe Barro. La casa natal del escritor, situada en Fefiñáns, se reconvertirá para ser utilizada como centro de investigación de su obra.

Diez libros, once cartas, ocho fotografías, tres cuadros, postales y testimonios sonoros

El legado de la familia Pillado se distribuye en varios formatos. Consta de diez libros de primeras ediciones de obras de Cabanillas como Da terra asoballada, de 1917, Na noite estrelecida, de 1926, y los discursos ante la Real Academia Galega, de 1929; también hay once cartas, en su mayor parte escritas de puño y letra del Poeta da Raza, dirigidas a Antonio Pillado Otero, nueve escritas desde Madrid y dos desde Cuba; varias tarjetas, una copia de aquel poema que Cabanillas envió a sus correligionarios de Cambados desde Cuba y una composición en verso titulada Carnaval, de 1908, atribuida al cambadés.

También hay fotografías; la más antigua data de 1906, en la que se plasma una laconada en la casa de Barreiro, en San Tomé, y otras en la huerta de José Fraga Peña y el monte de A Pastora. No falta el testimonio sonoro correspondiente a las conferencias celebradas en la Sociedad Cultural en memoria de Cabanillas y un manuscrito de Joaquín Sánchez Peña de la serie Monografías de Cambados, en el que se alude al primer baile del casino, celebrado con motivo de las fiestas de A Pastora de 1928.

Entre los legajos desplegados ayer sobre la mesa, destacaba una especie de mural de tres metros de largo. Se trata de una reproducción de Vista de Cambados desde Sálvora, que pintó Sánchez Peña y cuyo original, en óleo sobre madera, vestirá una de las paredes del museo, junto a otras dos obras pictóricas del mismo autor.

El legado de la familia Pillado se sumará al que ya cedió en su día la familia Cabanillas al Concello de Cambados y tendrá un lugar destacado en el futuro museo que se ubicará en Exposalnés. «A casa da Calzada», matiza Xoán Antonio, que prefiere utilizar la nomenclatura tradicional.

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