¿Qué hacemos con el Albariño?

Los cambadeses destacan los cambios que ha experimentado el certamen en los últimos años y consideran que cerrar temprano A Calzada solo generaría problemas


cambados / la voz

Cambados es albariño. De eso no hay duda. Por eso cuando se habla de la fiesta por excelencia de esa variedad de uva, es fácil que los ánimos entre sus vecinos se enciendan enseguida. El consello regulador quiere poner horarios a los puestos de A Calzada, porque considera que la imagen que estos dan a determinadas horas de la madrugada no es la más adecuada. Cuesta encontrar a un vecino de acuerdo con esta premisa. Ni entre los mayores, ni entre los más jóvenes. Todos coinciden en que las casetas son la esencia de la fiesta y un lugar de encuentro imprescindible.

«Eu recordo aquelas casetas con catro tablas que había na Calzada. Iso mellorou moito e creouse un espazo para desfrutar». Habla Manuel Domínguez, que año tras año disfruta del festejo con su chaleco de Unha Grande Chea. En su opinión, el problema del botellón no es exclusivo de esta fiesta, sino que se genera en otras celebraciones y en otras localidades. Está de acuerdo en que hay que luchar contra él, pero no cerrando los puestos a medianoche. «As prohibicións so van traer problemas», insiste. La misma opinión comparte Eduardo Dolado, de la peña Chejar e Encher. «Si cierran tan temprano se van a masificar los bares, que ya están saturados», explica. Considera que lo mejor que se puede hacer es seguir mejorando la limpieza del municipio y las medidas de seguridad.

Tampoco entre los más jóvenes triunfa la idea de cerrar antes. «Se puede ver gente dando mala imagen a cualquier hora del día. No por reducir el horario se va a mejorar la imagen», asegura Manuel Fariña. Está de acuerdo en que los puestos cierren, como máximo, cuando manda la normativa, y recuerda que esta «es una fiesta del pueblo». En su opinión, el certamen ha mejorado en los últimos años. «La distribución de conciertos por diferentes lugares de Cambados está bien, para que la gente no se concentra en los mismos sitios», explica. Aprovecha para pedir el apoyo de otras administraciones para «conciertos de renombre». Pero sostiene que «para la gente de Cambados, esta seguirá siendo siempre la mejor fiesta del mundo».

«La fiesta del Albariño es cuando nos juntamos todos los amigos y podemos disfrutar de nuestros vinos y echar unas risas. Esa es la esencia de la fiesta», explica Beni Durán. Es el más joven del grupo, pues apenas lleva unos años saliendo, pero tiene claro que «hay muchas más actividades que solo salir a beber». Tampoco a él le gustan los horarios marcados por el consello. «Hay gente que solo puede venir por la tarde y por la noche, porque trabaja. Como mis padres, que solo pueden venir por la noche. Si cierran tan temprano ya no llegan», añade. En general, estos cuatro cambadeses destacan el cambio para bien que ha experimentado el certamen, con los nuevos baños y la intensificación de los trabajos de limpieza. Pero también hay quien aprovecha para pedir. «Ya no hay tantos conciertos de artistas famosos. Estos últimos años la música es siempre del mismo gusto, ya no hay tanta variedad», asegura Beni. Que tome nota a quién corresponda.

«La solución ideal es sentarse y hablar. Se tiene que llegar a un punto de equilibrio»

Eulogio Pomares es bodeguero y también concejal del PP de Cambados. Entiende que, actualmente, la Festa do Albariño tiene dos vertientes. Una, «la de la imagen de Rías Baixas, de las personas que vienen a probar los vinos». La otra, «la de la fiesta local de Cambados. La gente tiene derecho a divertirse», argumenta. Reconoce que, como imagen, la que ofrece el paseo de A Calzada de madrugada no es la mejor de todas. Pero la solución, añade, no pasa por descalificar al presidente de Rías Baixas. «La solución ideal es sentarse y hablar. ¿Cómo debe ser la fiesta? Se tiene que llegar a un consenso, a un punto medio de equilibrio», concluye. Las dos administraciones deben colaborar, añade.

«A festa dou orixe ao sector e a súa cata é a máis importante de Galicia»

Adegas do Salnés fue la primera asociación profesional en abrir el debate sobre la propuesta del consello regulador de cerrar alrededor de medianoche. Su portavoz, Xosé Ramón Durán, recuerda que fue la fiesta cambadesa la que ayudó a nacer a este sector, «e a súa cata é a máis importante de Galicia», argumenta. Por eso considera que consello y Concello deben trabajar juntos para lograr «unha festa de máis calidade e excelencia». Pide una reunión en Cambados con las bodegas para consensuar qué medidas ayudarán a mejorar la celebración, y apuesta por reordenar el espacio de a Calzada y organizar otras actividades, como catas abiertas al público. Quiere también un plan director que ayude a conseguir la excelencia de este festejo.

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