«Sentiu un estrondo e como a casa vibraba»

Meaño y Cambados se recomponen tras el paso del tornado que el viernes dejó numerosos daños en viviendas y empresas. Mañana comenzarán las obras en la casa de Xil en la que voló el tejado


meaño / la voz

Fueron solo unos segundos, pero el tornado que irrumpió el viernes en Meaño y Cambados dejó numerosos destrozos a su paso. No hay que lamentar daños personales pero los desperfectos generados trajeron consigo una larga jornada de trabajo para evitar males mayores: la mañana de ayer fue especialmente ajetreada en la casa de Xil en la que el tejado voló por los aires. Su propietaria recordaba ayer la llamada que su yerno, la única persona que se encontraba en ese momento en la vivienda, para avisarles de lo sucedido. «Sentiu un estrondo e como a casa vibraba», indica la propietaria. Cuando el joven salió al exterior comprobó la magnitud de lo ocurrido: buena parte del tejado se encontraba sobre la finca.

El resto de la familia no tardó en llegar. Vistos los daños, había que ponerse manos a la obra: tanto la base del tejado como el interior de la vivienda son de madera y la amenaza de lluvia podía resultar fatal. Fue la empresa encargada de instalarles la cubierta hace tan solo tres años la que se ocupó el viernes por la noche cubrir la casa con un toldo de color azul. Ayer estaban de nuevo en la vivienda: los fuertes vientos que continuó dejando «Hugo» hicieron que este primer parche necesitase un apoyo. Otro toldo blanco cubre el hogar. «A lona está grapada a parte da cuberta que non foi danada para evitar que se produza un efecto globo», explican desde Nortemar mientras atan la parte de la lona que da a la carretera a los lastres.

Si el tiempo se porta bien, el lunes comenzarán las obras para poner un nuevo tejado. «Calculo que tardaremos unha semana aproximadamente», explican desde la empresa. Hay que cambiarlo entero: cerca del 60 % de la superficie que no voló por culpa del tornado acabó dañada por los golpes recibido por las planchas que sí salieron por los aires.

Un viga de 700 kilogramos

Junto al tejado voló la viga maestra: se trata de una pieza de 700 kilogramos que también será repuesta. Esta es la prueba, tal y como indican de Nortemar, de la fuerza con la que pasó el tornado. ¿Cuánto puede costar una obra de estas características?. «Pode moverse entre os 15.000 e os 20.000 euros», señalan.

No fue la de Xil la única casa afectada por el tornado: no muy lejos, en el lugar de Xesteira, en Castrelo, también volaron tejas, rompiendo ventanas y aboyando coches. En una vivienda, hasta se cayó la caja de las persianas. Servicar y Aluminios del Atlántico son dos de las empresas afectadas. Desde la segunda, Sergio Uzal explica que ya a última hora del viernes cambiaron las tres chapas del tejado que volaron y dos ventanas. Ayer, el muro que separa ambas empresas también había desaparecido. «Decidimos rematar de tiralo por si continuaban as rachas de vento», indica Uzal. Estaban trabajado cuando llegó el tornado y uno de sus compañeros, el único que estaba sobre la tarima, tuvo que tirarse al suelo y cubrirse. Por la zona, hubo galpones que se vinieron abajo por completo.

En Vilagarcía, las corrientes de aire derribaron sobre las 11.00 horas de ayer un ventana del edificio del Condesa Sport. Acudieron hasta allí los bomberos: retiraron el marco de ventanal, que también terminó en el suelo, y aseguraron otra de las cristaleras agarrándola a un poste con una cuerda.

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