El periodista que quiso aprender a vender vino

Aunque contar historias es lo suyo, este cambadés siempre tuvo muy presente su bodega familiar


cambados / la voz

«Aquí quen cociña é Elisa, a miña muller». Xosé Ramón Durán, Roque como se le conoce en Cambados, quiere dejar claro que lo de los fogones no es lo suyo. «Elisa é moi creativa, coma boa farmacéutica que é. Tamén Mariña, a miña filla que está estudando farmacia, é unha gran reposteira», insiste. Su papel en esta familia «é o de poñer a mesa, o de crear ambiente. Elisa -su otra hija- e eu tamén temos a misión de catar, de probar o que fan», añade. Así que cuando le pedimos que cocine un plato lo tiene claro: sardinas a la brasa. «Débolle moito á sardiña. Meu pai pescou moita sardiña e grazas a iso puidemos estudar os catro fillos», asegura, dejando claro que la familia es uno de sus imprescindible. De ello presume, de haber cogido una empresa familiar y haberla llevado a la época del 4.0. a través de una novedosa asociación que hoy se estudia en las escuelas de negocios. Pero vayamos por partes. Porque Roque tiene mucha historia que contar, como buen periodista que es.

«Tiña catorce anos a primeira vez que fun vender o viño á Festa do Albariño», recuerda. Así que no es de extrañar que cuando remató sus estudios de periodismo en Madrid pasase un año más estudiando dirección comercial en el Icadi. «Pensaba que ademais de facer bo viño unha parte importante era saber vendelo», afirma. Como periodista, cubrió aquellas primeras reuniones en la sociedad cultural de Cambados que dieron lugar a la denominación de origen Rías Baixas. «No ano 89 abrimos Adegas Durán, que ten o número 62 no consello regulador», asegura.

Compaginando el periodismo con la enología. Así ha pasado toda su vida. Y para ambas profesiones encontró la inspiración en su padre. «Meu pai tiña un barco e unha das súas ideas era que os armadores tiñan que unirse para facer unha fábrica de xeo ou unha conserveira. Cría que esa era a forma de defender a sardiña. E chegaba moitos días á casa frustrado, porque cría que a xente non o entendía», cuenta Durán. Pero él sí le escuchó. Por eso se hizo periodista, «porque quería explicarlle á xente que iso era bo, quería transmitir cousas de modernidade». También de su padre tomó la idea que ha dado lugar a Terra de Asorei, la que fue la primera agrupación de intereses económicos de Galicia en el sector del vino. Una pionera fórmula que ha permitido que seis empresas familiares aúnen esfuerzos para lanzarse a la conquista de los mercados exteriores. «A principios do século XXI o mundo estaba cambiando, e nós tiñamos que adaptarnos e competir coas cooperativas e con outras empresas», asegura. Por eso tenía muy claro «que tiñamos que adaptarnos a ese mundo cambiante».

A pan de millo

Seis empresas familiares, entre ellas Adegas Durán, dieron el paso. «A agrupación de intereses económicos foi moi importante. Fixemos todo en época de crise cunha estratexia a pan de millo», explica. ¿Y eso en qué consiste? «En sumar esforzos para, co que tiñamos, ir tirando para diante», sostiene. Las seis bodegas empezaron a trabajar en red, a aprovechar sus fortalezas, como disponer de una amplia cantidad de viñedo propio, para elaborar un producto en el que la calidad era el objetivo indispensable. Y así nació Terra de Asorei. Poco después, «démonos conta de que a crise ía ser máis longa do que pensabamos, así que empezamos a buscar mercados internacionais», añade. Hoy están presentes en catorce países. Porque aquella rústica estrategia demostró ser útil. La agrupación acaba de comprar una bodega, la antigua Castro Baroña. Y está ya pensando en reformarla para crear una instalación en la que el enoturismo sea el protagonista. «Antes, nas casas que tiñan viño, a eira se relacionaba tamén co concepto de festa. a xente se xuntaba alí para festexar e nós queremos facer a aira do século XXI», explica. Es su proyecto A Eira de Asorei, que aprovechará los alrededores de la bodega para construir un lugar de encuentro, un paseo de esculturas y otro de viñedo, entre otras cosas. A esta novedosa bodega, ahora reconvertida en S.L., ideas no le faltan. «Sabemos a onde temos que ir, pero cos pes na terra, con moito coidado nas inversións», añade. En su opinión, «é unha sorte que esta zona teña dous produtos con proxección internacional, como o mexilón e o albariño. Hai poucos lugares no mundo onde iso pase», afirma. Saberlo aprovecharlo es nuestra misión, concluye.

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