El instituto Asorey se sale del manual

Sus alumnos visitan el Parlamento europeo y viajan a Suiza para ver el acelerador de partículas. El centro cambadés opta por un modelo educativo de excelencia, que va más allá de los libros

Una de las actividades celebradas por los chavales dentro del concurso Euroescola.
Una de las actividades celebradas por los chavales dentro del concurso Euroescola.

cambados / la voz

Cuando Víctor Caamaño estudiaba en el instituto -eran los finales de los setenta- , para enseñarle cómo es un paisaje granítico, su profesor recurrió a una foto de Manzanares cuando en Galicia hay granito por todas las esquinas. La ciencia, esa que tanto le gusta, «non a vivín de cerca, a min non me sacaron do laboratorio», lamenta. Se ve que esas experiencias le marcaron, así que Caamaño se ha convertido en uno de esos profesores que le echan imaginación y horas a su labor docente para hacerla más didáctica y atractiva. Que toca hablar de los anfibios, Caamaño se monta una charca en el patio del instituto; que hay que estudiar la flora y fauna fluvial, se lleva a los chavales al río Armenteira.

No es el único. Este modelo educativo cuenta con muchos más embajadores en la comarca y, en particular, en el instituto Francisco Asorey de Cambados, que se ha convertido en un referente con el paso de los años. De hecho, hasta el pasado curso este centro participó en el Plan de Excelencia Educativa, en virtud del cual desarrollaron el proyecto O mar de Cambados, en el que los alumnos se mojaron para recoger muestras en O Sarrido, y otro de astronomía, que permitió a los chicos mirar a las estrellas. Los recortes y el «cabreo» con la política educativa provocaron que este plan se cayera este curso, pero hay otros en marcha.

La naturaleza muy presente

Meteoescolas, Proxecto Ríos, Charcas de vida, Climántica y la revista A Buxaina les permiten a los alumnos desarrollar numerosas actividades relacionadas con la meteorología y la naturaleza, más allá de lo que pueden enseñarles los libros. Porque no es lo mismo explicar geología con un manual que hacerlo viendo y tocando las rocas de A Lanzada, como van a hacer este viernes los alumnos de cuarto de la ESO y primero de Bachillerato. Ni hay color entre memorizar para el examen las partes del átomo y llegar a entender cómo se comporta la materia en vivo y en directo. Y si hay que ir a ver el acelerador de partículas que está instalado en el Centro Europeo de Energía Nuclear de Ginebra, se va.

Del 3 al 7 de marzo, 48 alumnos de primero y segundo de Bachillerato cogen el avión rumbo a Suiza para conocer ese túnel de 27 kilómetros que ha revolucionado la ciencia. No es fácil conseguir colarse en el calendario de visitas del CERN, pero el empeño de la dirección, junto con el departamento de Física e Química, y algún buen contacto, han hecho posible que el Asorey se convierta en uno de los pocos institutos de Galicia en organizar una excursión tan particular.

Uno de los problemas con que se encuentran los profesores a la hora de programar salidas es el económico. Años atrás, los centros disponían de más dinero para financiar las actividades de campo, pero en esto llegaron los recortes, que hacen casi imposible organizar nada sin recurrir al bolsillo de las familias. Siempre y cuando el viaje no sea un premio, algo de lo que en el Asorey también saben un rato. Hace dos semanas, alumnos de primero y segundo de Bachillerato y los profesores de Historia, Maribel Iglesias y Domingo Tabuyo, regresaron de Estrasburgo, donde tuvieron ocasión de visitar el Parlamento europeo gracias a su participación en el concurso Euroescola.

Los alumnos se codearon con los eurodiputados -Marcos e Icía llegaron a intervenir en la Cámara- y tuvieron una oportunidad única de practicar inglés, convivir con chavales de otros países y, también, pasárselo bien. Pero lo verdaderamente importante de esta experiencia es el poso de conocimiento que dejaron en los alumnos las charlas, exposiciones y demás iniciativas desarrolladas a lo largo del curso para acercarse a las instituciones y a la realidad de la Unión Europea.

Entre Granadilla y Madrid

Gracias a otros premios -en el Asorey están muy atentos a todas las convocatorias que surgen del ministerio, la Xunta y demás organismos-, sus alumnos fueron el pasado curso a Granadilla para participar en un proyecto de recuperación de pueblos abandonados, y también visitaron Madrid gracias a las Rutas Científicas.

El último capítulo en esta espectacular currículo lo firma el departamento de Tecnoloxía que, por cuarto año consecutivo, obtuvo un premio en el concurso gallego de robótica que convoca la Fundación Barrié de la Maza. Hasta A Coruña se fueron la semana pasada el profesor Ricardo Paredes y los cinco alumnos galardonados con el primer puesto en su modalidad. Un aparato de Lego, un ordenador y su talento les llegan para seguir alimentando la leyenda.

Este curso están en Meteoescolas, Climántica, Proxecto Ríos y Charcas de vida

Sus últimos premios le llegaron por concursos sobre Europa y robótica

El trabajo y afán innovador de

sus profesores hacen posible estos resultados

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