Gardacostas realiza en Arousa sur el 20 % de sus inspecciones

Un incremento de la presión sobre los aparejos se tradujo, el año pasado, en una caída de los kilos de marisco requisados


vilagarcía / la voz

La frase se oye en las lonjas en cada comienzo de campaña. En los puertos, cuando la charla se demora. El mar ya no es lo que era. Ya no da lo que daba antaño, cuando el berberecho formaba auténticas montañas en Carril, cuando los barcos volvían a tierra cargados de abundante pesca. Probablemente, aquel pasado no fuese tan luminoso como ahora se presenta, pero lo cierto es que la capacidad productiva de la ría de Arousa acusa, desde hace tiempo, síntomas de agotamiento. El mar necesita que se le eche una mano para recuperar músculo productivo. Y necesita, también, que se ponga coto a los excesos que algunos siguen cometiendo. En ello trabaja el servicio de Gardacostas, que el año pasado realizó en las aguas gallegas un total de 11.637 inspecciones. De ellas, poco más de dos mil tuvieron como escenario la zona sur de la ría de Arousa, lo que convierte a este espacio marítimo en el que se registra una mayor actividad del servicio: el 20 % del total.

Los datos aportados desde la Administración autonómica indican que el año pasado se realizaron en Arousa Sur poco más de 2.000 inspecciones, medio millar más que en el ejercicio anterior. Eso permitió aumentar la incautación de aparejos (5.419, frente a los 4.224 del año 2018), lo que a su vez podría explicar la caída de los kilos de marisco decomisado, que pasó de 12.217 a 4.849.

Al patrón mayor de A Illa y presidente de la asociación de Raeir@s Ría de Arousa, Juan Rial Millán, no le sorprenden los datos de Gardacostas. Al fin y al cabo, las cofradías detectaron una mayor presión y vigilancia «tanto no mar coma nas lonxas». «Iso a min non me parece mal. O que traballa ilegalmente non me preocupa nada: quen as fai que as pague», indica. El único asunto que le preocupa, en este sentido, son las pequeñas disfunciones que plantean los controles que se realizan en las lonjas en las que los bivalvos abundan, y que deberían ser corregidas. En primer lugar, sentencia Rial Millán que el trabajo principal de cribado y clasificación del marisco debe llegar hecho a tierra, y en eso apela a la responsabilidad de los marineros. Pero hay aún dos elementos que complican la situación en las lonjas. Por un lado, la existencia de las almejas rapotudas, que pueden generar controversia. En caso de duda, dice, Gardacostas debería medir la almeja tanto a lo largo como a lo ancho. Por el otro, pide que a la hora de calcular la cantidad de marisco de talla irregular en una lonja se haga «atendendo ao total do marisco que hai na mesma, non ao que poida haber nunhas determinadas caixas».

Los datos de la zona sur de Arousa no deben ser leídos sin atender, también a los de la costa barbanzana. En el norte se realizaron muchas menos inspecciones (1554), pero supusieron 738 infracciones, por las 385 detectadas en el sur de la ría. El marisco decomisado rozó los 1.500 kilos y los aparejos intervenidos, los 2.386.

La Xunta explica que el año pasado, en el total de Galicia, se realizó un número de inspecciones muy similar al de ejercicios anteriores, pero que se detectó un mayor número de infracciones. Quizás tenga algo que ver en ello que los controles van moviéndose en función de las épocas y de las vedas.

El centollo

Así, por ejemplo, en la Arousa se presta una especial atención al centollo en los prolegómenos del inicio de la campaña de pesca de este crustáceo. Algo que desde la cofradía meca agradecen, aunque «o noso principal problema de furtivismo é nas praias e o do percebe», según asegura el patrón mayor, Antonio Otero.

La incautación de aparejos también ha subido en el contexto general de Galicia, aumentando un 20 % con respecto al ejercicio anterior.

Aún hay un dato más a tener en cuenta: las actuaciones registradas en tierra. En el interior de la provincia de Pontevedra se han realizado 11 inspecciones, lo que ha permitido detectar ocho infracciones y decomisar un total de 98 kilos de producto.

5.419

Incautaciones

En Arousa sur se requisaron más aparejos que en 2018.

10.418 kilos

En Barbanza

La cifra se dispara: el ejercicio anterior fueron 6.899.

1.554

En Barbanza

El número aumentó ligeramente: habían sido 1.337 en 2018.

26.943

Total Galicia

Las incautaciones subieron en el conjunto de la costa.

47.377

Total Galicia

La ría de Pontevedra lidera los kilos decomisados.

11.637

Total Galicia

Esas inspecciones detectaron 3.179 infracciones.

4.849 kilos

Decomisos

En esta zona, la cantidad bajó de forma considerable.

2.011

Inspecciones

El incremento se percibió tanto en el mar como en lonja.

2.386

En Barbanza

El número de aparejos bajó: fueron 3.266 un año antes.

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