«Mamá, ya te dije que teníamos que esconder mejor las almejas»

Las mariscadoras de A Illa han vivido un verano infernal: cada vez hay más furtivos de bañador, y su desvergüenza crece

«As ameixas non son moras»: el alegato de las mariscadoras de Arousa Los actores Carlos Blanco y Xosé Touriñán ponen voz al colectivo para ensalzar su oficio y criticar a los «criminales» que «sin querer» se llevan el fruto de su trabajo

vilagarcía / la voz

A Mari Carmen Dios, la responsable del marisqueo a pie en A Illa de Arousa, cada vez le gustan más los días de verano en los que el cielo pone mala cara. Es una cuestión de pura supervivencia económica: tras un agosto de altas temperaturas y playas masificadas, a las mariscadoras isleñas les está costando trabajo hacer el cupo de almeja. Y eso se debe, en buena medida, a la acción de los furtivos de bañador: esos que aprovechan entre chapuzón y chapuzón para adueñarse de lo que no es suyo. «Este ano foi terrible; fixeron moitísimo dano», cuenta Mari Carmen Dios.

Aún no se ha realizado el recuento final del verano, pero han sido muchas las denuncias formuladas contra esta modalidad de furtivos estivales. Hasta hace poco, solían ser mayoritariamente bañistas de origen gallego. Pero este verano, aseguran desde A Illa, el problema se ha extendido y ha habido casos de furtivos procedentes de los puntos más dispares del territorio nacional. De nada parecen haber valido las campañas de concienciación lanzadas desde la cofradía isleña, que contó con el apoyo de caras famosas como Carlos Blanco o Touriñán, ni la advertencia de «non sexas pirata» de la Xunta de Galicia. «Está claro que hai que endurecer as sancións; penso que é a única maneira de conseguir algo, porque non se pode dicir que isto pase por falta de información», asegura Mari Carmen Dios.

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Este año, los furtivos han tenido un aliado. El calor y las altas temperaturas del agua hicieron que, para dar con las almejas, no fuese necesario ni siquiera escarbar en la arena. «Estaban na superficie», y eso facilitaba que algunos adultos encargasen a los más pequeños de la familia introducirlas en sus cubos de playa. «Os rapaces din a verdade. E cando temos collido algúns, os nenos dicíanlle ‘mamá, ya te dije que teníamos que esconder mejor las almejas’».

Otra cosa que ha llamado la atención a las mariscadoras, además del desparpajo con el que actuaban los furtivos, es que «cada vez teñen unha actitude máis desafiante». Un grupo de turistas, relatan, se puso a recoger marisco en la playa, mientras las mujeres trabajaban. Cuando les llamaron la atención, respondieron «cállese señora, o me llevo lo que tiene en el cubo». Otra mujer, descubierta con las manos en el marisco, replicó a las indicaciones de las vigilantes con un rotundo «no me digas que acabo de hacer más de mil kilómetros y ahora no me puedo ni comer una almeja».

Las mariscadoras saben que por cada furtivo que interceptan «hai outros moitos que se nos escapan, porque coas praias cheas é moi difícil controlar». Al menos les queda el convencimiento de haber hecho todo lo que está en su mano. Gracias a ello han podido interceptar a un bañista que, a lo largo de toda una tarde subiendo y bajando de la orilla a la toalla, se había hecho con casi cinco kilos de almeja de botín. O a todos esos que pretendían volver de la playa con un kilo de almeja usurpada a sus dueñas. «Moita é xente que está aloxada en hoteis. ¿Para que quererán o marisco?» se pregunta Mari Carmen Dios. Probablemente, nunca sepamos la respuesta.

Interceptan cien kilos de bivalvo ilegal en un control

La Guardia Civil se incautó de un centenar de kilos de almeja en el interior de un vehículo que fue interceptado la semana pasada en Portonovo, en el transcurso de un control de carretera. Los hechos sucedieron el miércoles. Sobre las 13.40 horas, el dispositivo de control interceptó un turismo, ocupado por tres personas, todas ellas con antecedentes por furtivismo. En el coche se hallaron una báscula y siete sacos que contenían cien kilos de almeja indocumentada. La Guardia Civil denunció al conductor del vehículo, un vecino de Poio, por tres infracciones: extraer marisco sin tener permiso, transportarlo sin documentación, y por reincidencia en este tipo de actos.

Reclaman que se puedan limpiar playas los festivos

Ciudadanos propondrá a la Consellería do Mar modificar la actual normativa a fin de que, en momentos puntuales, «se permita otorgar permisos excepcionales en episodios de calor, cuando más proliferan las algas, para la limpieza de las playas en festivos y domingos, siempre en horarios que no alteren los usos lúdicos de las mismas». La formación política Ciudadanos considera esa medida «adecuada y necesaria» tras una entrevista mantenida con los responsables de la agrupación de marisqueo a pie de Vilaxoán. Tras la reunión, el portavoz de Ciudadanos en Vilagarcía explicó que «no podemos permitir que la rigidez de la norma ocasione pérdidas como las sucedidas este año».

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