La lluvia amenaza con pasar de aliado a enemigo del vino y del mar

La ría empieza a acusar el exceso de agua dulce, y en tierra ocurre otro tanto

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vilagarcía / la voz

El gallego es un pueblo experto en esto de convivir con la lluvia. Pero todo tiene un límite, sobre todo cuando, como estos días, el agua llega a traición y con una virulencia espectacular. La sensación generalizada de hartazgo con tanta lluvia es similar a la inquietud que se extendía en otoño, cuando del cielo no caía ni gota y los recursos hídricos parecían peligrar. Ahora, lo que nos sobra, es el paraguas. Les sobró, especialmente, a los hosteleros durante la pasada Semana Santa, y a estas alturas les sobra también a mariscadoras y viticultores, que ven como, de prolongarse este tiempo húmedo y borrascoso, sus cosechas se pueden ir al traste.

«Temos os dedos cruzados e miramos ao ceo para que vaia parando de chover», explica la responsable de marisqueo a pie en A Illa, Carmen Dios. Hasta el momento, en sus bancos marisqueros el exceso de agua dulce no ha ocasionado problemas, pero estos no tardarán en llegar si la situación no mejora. De la misma opinión es María José Vales, la patrona mayor de Vilanova. «Ata agora non parece que haxa mortandades por esa razón. Pero a choiva xa ten que ir parando, se non imos ter problemas», razona. En Carril, una zona especialmente sensible a los problemas generados por el exceso de agua dulce, el sector de a pie ya ha tenido que cancelar alguna jornada de trabajo por la caída de salinidad registrada, a fin de no amplificar el problema.

Desde la orilla del mar están pendientes del cielo. Y también desde las fincas de O Salnés en las que hay plantaciones de albariño. Este año, el ciclo del vino avanza con un retraso de unas dos o tres semanas con respecto a los calendarios habituales. La culpa de eso la tiene el frío, que ha ralentizado el proceso de floración. Y lo ha salvado, también: los brotes de las vides, de haber salido antes, no habrían podido soportar el envite de las granizadas caídas con persistencia sobre la comarca en las últimas semanas.

Las previsiones meteorológicas hablan de que la próxima semana se producirá el ansiado cambio de tiempo que todos aguardamos. En ello confía Miguel Tubío, el director técnico de Martín Códax. «Sería o desexable para a brotación», dice.

En estos momentos, el suelo tiene ya «auga suficiente para aguantar dous ou tres meses», explica Tubío. El sector para el que trabaja también está a la expectativa, también con los dedos cruzados. «Se na segunda quincena empeza a remitir esta sucesión de borrascas, teremos unha primavera exuberante», razona este experto. Y es que, entre la cantidad de agua en el suelo, y una subida en las temperaturas, la naturaleza explotará, por fin, tras un invierno que se ha descolocado en el calendario.

De los 14 litros caídos en todo abril de 2017, a los 126 registrados en los últimos diez días

El año pasado, el mes de abril fue particularmente seco. Veamos, para comprobarlo, los datos de la estación de Meteogalicia en Corón (Vilanova). En ese punto se registraron en 2017, durante todo el mes, 13,8 litros de precipitaciones. Este año, en tan solo diez días, la cifra se sitúa ya por encima de los 126. Un dato claramente superior al registrado en al menos nueve meses del pasado ejercicio.

De momento, este mes de abril cumple con el refrán en el que promete mil aguas. Miguel Tubío, que para su trabajo maneja tanto las previsiones de todos los organismos oficiales, como los datos recogidos de primera mano, explica que «probablemente, cuando hagamos la media del año, veamos que no ha llovido más, o mucho más. Lo que pasa es que tuvimos un otoño seco y ahora se están concentrando las precipitaciones». Es esta una circunstancia a la que, tal vez, deberíamos ir acostumbrándonos, puesto que deriva del cambio climático.

Veamos qué dicen las predicciones de Meteogalicia para los próximos días. A corto plazo, no vamos a desembarazarnos de paraguas. Hasta el viernes, los claros de cielo azul radiante seguirán cubriéndose de un gris compacto y prometen «precipiatacións todos os días». A partir del sábado, las predicciones son menos rotundas. «Na fin de semana aínda se mantén certa inestabilidade polo que hai que agardar unha alta probabilidade de chuvascos, de carácter intermitente e ocasional. Conforme vaia avanzando a vindeira semana a probabilidade de chuvias irá baixando». Las temperaturas subirán.

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