Arousa redescubre el ameixón

La lonja de Cambados ha subastado en el último trimestre 3.336 kilos de una especie, la almendra de mar, que ha ayudado a algunos barcos a salvar la campaña marisquera

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vilagarcía / la voz

No son especies nuevas, ni exóticas, ni invasoras. El amexión y el berberecho bravo son viejos conocidos del sector del mar arousano. Sin embargo, rara vez se les ha prestado atención. Este año, sin embargo, estos productos han dejado de ser invisibles. «Un barco trouxo un día un pouco, de proba, e como se vendeu ben seguiron traendo», cuentan en la lonja de Cambados. ¿El resultado? En Tragove se han subastado, en los últimos tres meses, 3.336 kilos de almendra de mar o ameixón. Esos lotes han tenido un valor global en primera venta de 15.813 euros, gracias a que han alcanzado valores más que aceptables: el precio medio fue de 4,74 euros.

«Si llega producto a tierra, y en una cantidad sostenible, se va a vender», aseguraban ayer desde el sector de la depuración. En Galicia no existe tradición de consumir este marisco, que sorprende por su tamaño, pero no ocurre lo mismo en otros puntos de la península. «Este marisco suele ir para grandes cadenas de supermercados o para la zona de Levante», argumentan las mismas fuentes, quienes apuntan a que este producto se podría explotar de forma regular.

El caso del reló

De momento, el ameixón es una especie que ha ganado protagonismo en Cambados, ya que ha permitido a algunos barcos sortear las estrechas capturas durante el tramo final del libre marisqueo. Otro tanto se puede decir del reló, un marisco que, en palabras del patrón mayor de A Illa, Juan Rial Millán, «xa está deixando de ser especie acompañante para converterse en especie principal».

Para muestra, los datos oficiales de las lonjas arousanas. Según Pescadegalicia, en el último trimestre se subastaron en las lonjas arousanas 48.343 kilos de este bivalvo, que dejaron 124.359 euros. El precio medio fue de 2,57 euros. Por lonjas, la de A Illa fue la que movió más cantidad de este marisco (21.384 kilos), seguida de Cambados (13.844) y de Vilanova (11.634).

De nuevo, este producto ha permitido a la flota esquivar la escasez de los bivalvos más característicos de la ría y, también, de la gastronomía arousana. Quizás ha llegado la hora de empezar a probar suerte con otras especies para conseguir, a través de la diversificación, recomponer el equilibrio en los fondos y en las lonjas. De momento, en A Illa tienen previsto empezar a explotar el berberecho rabioso.

Coordinar las tareas de vigilancia, el primer paso hacia la gestión conjunta del libre marisqueo

Se cerró la campaña de libre marisqueo y, aunque a nivel productivo los resultados fueron decepcionantes, la flota arousana ha conseguido sortear la situación gracias a unos precios que, en general, han sido más altos de lo habitual. Ahora toca hablar de futuro. Por el momento, las cofradías de O Grove, Cambados, A Illa, Vilanova, Rianxo y Pobra ya han mostrado su disposición a poner en marcha un plan de gestión del libre marisqueo. Falta por saber qué dirán el resto de los pósitos -Cabo de Cruz, Aguiño, Ribeira, Palmeira, Vilaxoán y Carril aún no se han pronunciado-, pero aún así parece evidente que con el 2019 arrancará una nueva manera de trabajar las zonas de la ría comunes.

Aún quedan muchos acuerdos que tomar. Desde qué forma legal tendrá la gestora que se encargue de coordinar todo lo relativo al libre marisqueo, hasta cómo se va a articular el día a día de ese órgano. En cualquier caso, los pósitos que están dispuestos a dar un paso adelante, convencidos de que es la única manera de reflotar esos bancos de trabajo, consideran que la primera medida a tomar pasa por coordinar la vigilancia de las zonas en las que se acaba de cerrar la campaña. De momento, y mientras no se disponga otra cosa, el criterio para organizar los trabajos de lucha contra el furtivismo será, como hasta ahora ha sido, la proximidad. Solo que, hasta la fecha, no todo el mundo se había implicado del mismo modo en ese programa. A ver ahora.

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