La comparsa que pasa de abuelos a nietos

«Os Chulas» crean escuela y ya van por la tercera generación en el arte de poner voz y humor al carnaval


a Illa / la voz

Cayetana Mouta Nine no sabe muy bien de qué va eso de la Ley de Acuicultura, ni la corrupción, ni la política... pero si hay que cantar sobre ello, se canta, aunque se digan muchos «pecados». Y lo hace bien. «Me gusta mucho», dice con una sonrisa de oreja a oreja y un desparpajo conmovedor. Tiene cinco años y es de las benjaminas de la comparsa Armonía de A Illa de Arousa. A las diez de la noche está como el que más, ensayando en el local de Carlos Scaloni, el director del grupo. Quien pase por allí a esa hora oirá el rumor del mar batiendo contra la playa de O Cabodeiro y unas voces alegres que se cuelan por las rendijas del Furado, un antiguo bar que ya no sirve copas pero que aún conserva la barra y la lámpara acristalada que llenó de fogonazos los febriles bailes del sábado noche.

Los ensayos empezaron ya en noviembre pero estos días se intensifican con sesiones diarias. A Cayetana le queda una semana por delante de mucho trajín, pero ella no pone reparos, al contrario. «É a primeira en querer vir e non ten sono nin nada», explica su madre. Cómo no, a la pequeña le viene de familia. En Armonía está su mamá, Sara Nine, y están sus abuelos, Lola Rial Allo y Juan Jesús Nine, -«pero ti ponlle Chulas senón ninguén vai saber quen son»-. Él es el culpable de que todos en casa estén enganchados al carnaval, o casi, porque el pequeño Rodrigo se resiste. Juan Jesús O Chulas lleva toda la vida metido en estas danzas. Antes estuvo en Os Carenas y en O Cano hasta que fichó por los más armoniosos de A Illa y se llevó con él a todas sus mujeres. Su hija estuvo antes en As Rumorosas, otra comparsa mítica de A Arousa, mientras que a su esposa siempre le tiró más lo de ir de incógnito. «Aínda agora, cando acabamos de cantar, eu voume de liborio», cuenta. No es la única familia con tres generaciones que ha confluido en Armonía. Eugenio García Genucho, Carmen Blanco A Moroña, su hija María y el nieto Marcos también presumen de crear escuela en esta comparsa. Tras 29 años se ha convertido en la más veterana de A Illa, aunque no por ello le falta savia nueva. Junto a Cayetana y Marcos, otros niños como Alejo, Asier, Carolina, Octavia y Sofía, alguna de ellas con tres añitos, garantizan su continuidad. Y tiran del carro de los más talluditos, aunque parece que no les hace mucha falta. Manuel Lago, José María López, Paco Chaves, Alejandro Carro, Moncho Santiago, Sesé, Evaristo Rodríguez, «o noso Chiquito da Calzada», y los demás aún tienen cuerda para rato y siguen el ritmo sin perder el compás. El Entroido es su principal aliciente, pero no el único. También cantan en Navidades y en los furanchos en cualquier época del año. «Máis que un grupo isto é unha familia», apunta Carlos Scaloni. «Aquí todos levámonos ben», añaden sus compañeros. Tanto es así que algunos acaban compartiendo algo más que los ensayos y formaron pareja, caso de Fermín y Moncha y Vidalina y Juan Jesús.

El Xoves de Comadres abrió anoche la veda y hasta el domingo de Piñata será un no parar. «Aínda que para nós o entroido empeza cos ensaios».

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