Más de doscientas personas claman contra la represa y por un «Umia vivo»

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso RIBADUMIA / LA VOZ

AROUSA

M. A,

Doce colectivos exigen que se deshaga la obra que abastece a A Toxa

13 sep 2026 . Actualizado a las 18:32 h.

Bajo el lema «por un Umia libre e vivo», más de doscientas personas se dieron cita en el puente de Cabanelas, en Ribadumia. La concentración, convocada por doce colectivos diferentes, buscaba poner en foco sobre la represa que se ha construido en el río para mejorar el abastecimiento de agua a la isla de A Toxa y que supone un verdadero impedimento para que el caudal de agua fluya. Una obra que no dudaron en calificar de «auténtica barbaridade» y que, aseguran, tendrá consecuencias para la fauna del río, pero también para las concesiones marisqueras de la desembocadura y para playas fluviales como la de Cabanelas, en las que actualmente se desaconseja el baño.

«A saúde do río é a nosa saúde e por iso queremos un Umia libre, un Umia enteiro», reza el comunicado que se leyó sobre la propia represa. Unos minutos antes, los asistentes se concentraron en el aparcamiento de Cabanelas y, portando pancartas y carteles, fueron andando hasta la represa. Entre las más de doscientas personas que asistieron a la concentración había representantes de doce colectivos diferentes. Estaba la diputada del BNG, Montse Prado, quien aseguró que «non imos a parar ata que esta represa se elimine e imos preguntar no Parlamento polo tema». «Esto é un atentado inxustificable, non ten sentido facer captacións de auga», añadió Annika Álvarez, de Limpiarousa.

«O que nos une é a indignación, esta represa vai ter efectos sobre a salubridade da auga e pon en perigo a saúde do río», añadió Marta Lois, del Colectivo Ecoloxista do Salnés. Adega, por su parte, recordó que hace veinte años que Galicia aprobó una ley de protección de los ríos, que prohíbe obras como la represa del Umia. «Esa lei foi aprobada por unanimidade e están obrigados a cumprila», aseguró Manolo Soto, portavoz de esta entidad. La Plataforma para a Defensa da Ría de Arousa, por su parte, puso el foco en que la represa afectará también a las ría y a las concesiones marisqueras. «O que afecta aos ríos afecta ás rías e non se pode matar un río para regar un campo de golf», aseguró Xaquín Rubido, portavoz de esta entidad.

«É unha infamia que fagan estas cousas no río cando en toda Europa están demolendo estas represas», insistió Moisés Asensio, de la Sociedade Galega de Historia Natural, quien también recodó que la obra supone un nuevo impedimento para los peces que tienen que remontar el río, como las anguilas.

Por todos estos motivos, los presentes reclamaron a Augas de Galicia que estudie en detalle este proyecto y actúe en consecuencia. «Os informes de impacto medioambiental teñen que falar do prexuízo que esta obra está causando ao río», insistió Álvarez. «Pon en risco tamén a entrada de auga salgada río arriba, que alimenta á vida natural. Esta represa ten moitas consecuencias ambientais», añadió Lois. La concentración concluyó con la lectura del manifiesto en la que se dejó claro, además, que esta obra solo busca favorecer a intereses privados. «Se o campo de golf da Toxa quere auga, que a pague como a pagamos todos. O Umia non se vende», concluyeron los asistentes.