Las colareiras de A Toxa reclaman al Concello de O Grove que señalice sus zonas de venta

leticia castro O GROVE / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

El alcalde reconoce que es necesario ordenar la actividad

11 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Las colareiras de A Toxa son indiscutiblemente parte del paisaje que ofrece la isla. Mujeres que ponen en valor un oficio de los más antiguos de la localidad, pero a menudo se encuentran con dificultades para desarrollar su labor. Lo denunciaba estos días, desde su cuenta de Instagram, la joven Patri Bea, tras tropezar con uno de los problemas habituales: encontrar vehículos estacionados en el sitio en el que les corresponde montar sus puestos. Contra ello poco pueden hacer, porque el espacio como tal no está delimitado; algo que sin duda les gustaría. Piden que se marque al igual que se hace con el mercadillo ambulante, que se señalice el lugar para que de alguna manera la zona esté reservada y no tener conflicto con los conductores, algo bastante incómodo.

La joven ha lanzado un hashtag solicitando apoyo de la audiencia y apelando al Concello do Grove: #sitioreservadoparaascolareiras, y la publicación cuenta ya con 1.500 likes.

Hasta el momento, quienes montan junto a la zona de estacionamiento del Hotel Isla de La Toja suelen desplegar la mesa pegadas a la carretera, debiendo moverse cuando algún vehículo tiene que maniobrar para salir. Y así está claro que no es muy fácil poder trabajar.

El gobierno local se ha pronunciado al respecto subrayando que no hay sitios asignados como tal. Lo decía el alcalde, el socialista José Cacabelos, explicando que hay espacios en los que les está permitido instalarse, pero reconoce que deberían sentarse con ellas para gestionar de la mejor manera el asunto. «Ata o de agora autorganizábanse elas mesmas», comentaba el regidor, reconociendo que es necesario llevar a cabo una revisión para comprobar los lugares, cuánto espacio se está ocupando y otros detalles. Las concesiones de las tarjetas que expide el Concello para ejercer la actividad expiran el próximo año, advierte Cacabelos, por lo que este invierno será un buen momento para hacer recuento de cuántas siguen ejerciendo, renovar los permisos y buscar una solución en común a estas ubicaciones. Patri Bea asegura que el colectivo estará encantado de poder reunirse con el alcalde y matiza que los problemas se producen en ubicaciones puntuales.