Más de dos centenares de conductores y un «taxista pirata» denunciados por la Guardia Civil durante los cinco días del Albariño
AROUSA
El balance incluye 16 investigados por la vía penal y el uso de un vehículo para transporte de viajeros sin la licencia correspondiente
11 ago 2026 . Actualizado a las 21:57 h.Apagados ya los últimos ecos del sonido de copas y de la música que rodea a una de las grandes celebraciones del verano gallego, el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra ha presentado este martes uno de los balances que cada año dibujan la cruz de la brillante moneda con la cara de la Festa do Albariño. Más de 230 conductores fueron denunciados por el cuerpo armado por conducir superando las tasas de alcoholemia permitidas o hacerlo con presencia de drogas.
Esta es, sin duda, la cifra más llamativa de cuantas ha desvelado la Guardia Civil acerca de su dispositivo especial, desarrollado durante los cinco días de festejos en Cambados —entre el 29 de julio y el 2 de agosto—, pero ni mucho menos la única. Entre los más de 230 conductores denunciados, 16 fueron investigados por la vía penal como supuestos autores de delitos contra la seguridad vial, al superar las tasas máximas de sustancias prohibidas legalmente establecidas en sus organismos. Además, un conductor fue investigado por negarse a someterse a las pruebas de detección alcohólicas o de drogas, y otro, por conducir pese a haber perdido todos los puntos de su permiso de circulación.
Cazado un «taxi pirata»
Para su dispositivo especial con motivo de la Festa do Albariño, la Guardia Civil contó con agentes de todas las unidades de su Subsector de Pontevedra con el apoyo del Sector de Galicia, combinando controles de verificación de alcohol y drogas, tanto estáticos como dinámicos, de verificación de velocidad, de inspección de transportes y varios puntos de regulación en los momentos de mayor intensidad circulatoria. Respecto a esta última parcela, el balance del cuerpo armado recoge siete denuncias en materia de transporte. Entre ellas, sobresale la detección de un vehículo dedicado al desplazamiento público de viajeros carente de la obligada licencia para poder hacerlo, lo que en jerga policial se conoce como taxi pirata. El denunciado se enfrenta a una sanción de hasta 4.001 euros.