El Concello mantendrá el paso peatonal por la parte interior de la acera de A Mariña

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

El gobierno local aclara que el corredor señalizado es una medida provisional

11 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Concello de Vilagarcía ha aclarado que los peatones seguirán circulando por la parte interior de la acera de la avenida de A Mariña mediante un itinerario accesible, seguro y libre de obstáculos. El gobierno local ha salido al paso de las interpretaciones surgidas en los últimos días sobre la señalización pintada en la calzada y ha explicado que el corredor habilitado forma parte de una actuación provisional previa al ensanchamiento definitivo de la acera, una obra que se ejecutará cuando exista disponibilidad presupuestaria.

La reorganización del espacio que se está llevando a cabo en esta vía tiene como objetivo, según el ejecutivo municipal, priorizar la movilidad peatonal y ganar espacio para las personas frente al destinado hasta ahora al tráfico rodado. La actuación aprovecha el carril de circulación eliminado tras la conversión de la avenida en una calle de sentido único para reservar una franja que, en el futuro, permitirá ampliar la acera.

Hasta que esa actuación pueda ejecutarse, el nuevo espacio servirá para trasladar las terrazas de los establecimientos hosteleros hacia la parte exterior de la acera. De este modo, el Concello pretende liberar la zona próxima a las fachadas y garantizar un paso más amplio, cómodo y accesible para los peatones, eliminando obstáculos que actualmente dificultan el tránsito en varios puntos de la avenida.

El gobierno municipal reconoce, sin embargo, que las siluetas pintadas sobre el pavimento han generado confusión entre la ciudadanía. Según explica, su finalidad no es convertir esa franja en un recorrido peatonal definitivo, sino impedir que los vehículos invadan el espacio reservado para la futura ampliación de la acera. La circulación de los coches continúa delimitada por su correspondiente carril, mientras que el itinerario peatonal seguirá desarrollándose por la parte interior.

El ejecutivo insiste en que todas las medidas adoptadas responden a un único objetivo: mejorar la seguridad vial, la accesibilidad y la movilidad urbana, situando a los peatones en el centro de las políticas municipales. Al mismo tiempo, sostiene que la reorganización busca compatibilizar estas mejoras con la actividad comercial y hostelera, dos sectores considerados estratégicos para la economía local.

Dentro de esa estrategia, el Concello ha creado una zona de servicio con plazas de estacionamiento limitadas a un máximo de 30 minutos para facilitar las compras y gestiones rápidas. Además, atendiendo a una propuesta de la asociación de comerciantes Zona Aberta, se ha habilitado una zona azul en el margen del parque Miguel Hernández con un tiempo máximo de permanencia de hora y media. La intención es favorecer la rotación de vehículos y facilitar que los conductores encuentren aparcamiento con mayor facilidad, contribuyendo así a dinamizar el comercio, apunta Ravella.

EU acusa a Ravella de cometer una «cacicada» con las terrazas de A Mariña

El grupo municipal de Esquerda Unida (EU) de Vilagarcía ha trasladado este viernes su profundo malestar con respecto a la decisión adoptada por el gobierno local para modificar la ordenación del espacio público en la avenida de A Mariña. Desde EU critican con dureza que este nuevo plan generará agravios comparativos dentro del propio sector de la restauración, creando «hosteleros de primera y de segunda en función de la localización de sus negocios y de los privilegios que el gobierno municipal esté dispuesto a concederles».

Un proceso de diálogo

Para EU la prioridad del Concello no debería ser «facilitar una mayor ocupación del dominio público por parte de determinados negocios», sino garantizar la accesibilidad universal. En este sentido, recuerdan que las aceras nacieron para proteger al peatón y no para ser reservadas a la actividad económica privada mientras los ciudadanos se ven obligados a compartir espacio con los vehículos. Exigen que se abra de inmediato un proceso de diálogo que incluya a la totalidad del sector hostelero y a las entidades representativas de las personas con discapacidad.