No cambien ambulancias; cambien presupuestos

José Luis Vilanova PRESIDENTE DE LA FEDERACIÓN DE EMPRESARIOS DE LA COMARCA DE AROUSA

AROUSA

El presidente de FECA apuesta en verano por una doble ambulancia médica en O Salnés
El presidente de FECA apuesta en verano por una doble ambulancia médica en O Salnés MONICA IRAGO

La verdadera pregunta es por qué seguimos teniendo que mover recursos en lugar de aumentarlos

11 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La polémica por el traslado de la ambulancia medicalizada dentro del área sanitaria Pontevedra-Salnés ha vuelto a abrir un debate que, en mi opinión, está mal enfocado. Llevamos días discutiendo si un recurso debe estar en Vilagarcía o en Sanxenxo, cuando la verdadera pregunta es otra: ¿por qué seguimos teniendo que mover recursos en lugar de aumentarlos?

La propia Administración justifica ese traslado por el incremento de población, del tráfico y de las urgencias durante el verano. Si esa situación se repite todos los años, ya no estamos ante una circunstancia excepcional. Estamos ante una realidad permanente que exige una planificación permanente.

Desde hace muchos años vengo denunciando el desequilibrio que, a mi juicio, ha sufrido la provincia de Pontevedra en la distribución de la inversión pública. No hablo únicamente de sanidad. Hablo de infraestructuras, de organismos públicos, de sedes administrativas y de inversiones estratégicas que, durante décadas, han ido configurando un mapa territorial desigual. La sanidad forma parte de ese modelo y, probablemente, sea donde mejor se perciben sus consecuencias.

Porque la inversión sanitaria no consiste únicamente en levantar edificios. Se traduce en presupuestos, profesionales, camas hospitalarias, unidades de cuidados intensivos, tecnología, transporte medicalizado y capacidad de respuesta. Cuando esos recursos no evolucionan al mismo ritmo que las necesidades del territorio, terminan apareciendo debates como el que estamos viviendo estos días.

El área sanitaria Pontevedra-Salnés atiende a más de 300.000 habitantes y soporta durante buena parte del año una presión asistencial muy superior por el aumento de población que registra O Salnés. Esa realidad la reconoce la propia Xunta cuando adopta medidas extraordinarias cada verano. La conclusión parece evidente: si el problema es estructural, la solución también debe serlo.

No se trata de enfrentar a Vilagarcía con Sanxenxo ni de decidir qué municipio merece más una ambulancia. Se trata de preguntarnos si una de las comarcas que más población recibe durante el verano dispone realmente de los recursos sanitarios que necesita. Mientras discutimos dónde aparca una ambulancia, nadie habla de lo verdaderamente importante: si los presupuestos destinados al área sanitaria Pontevedra-Salnés responden a la realidad demográfica y asistencial que soporta.

Como presidente de la Federación de Empresarios de Arousa, creo que ese es el debate que debemos abrir. No necesitamos cambiar ambulancias de sitio. Necesitamos revisar cómo se distribuye la inversión pública y si esa distribución responde a criterios objetivos de población, actividad y demanda asistencial. Porque una Administración no demuestra que cree en la igualdad repartiendo la escasez. La demuestra cuando corrige desequilibrios antes de que estos terminen afectando a la calidad de los servicios públicos.

La ambulancia de este verano volverá a cambiar de ubicación cuando termine la temporada. Lo que no debería seguir igual son unos presupuestos que obligan a debatir cada año sobre el mismo problema. Si la necesidad se repite todos los veranos, quizá haya llegado el momento de dejar de mover ambulancias y empezar, de verdad, a mover presupuestos.

José Luis Vilanova preside la Federación de Empresarios de la Comarca de Arousa (FECA)