El PP de Vilagarcía pide a la Xunta que mantenga la ambulancia medicalizada
AROUSA
El Partido Popular de Vilagarcía ha solicitado a la Xunta de Galicia y a la Fundación Pública Urxencias Sanitarias de Galicia-061 que la ambulancia de Soporte Vital Avanzado continúe prestando servicio en el municipio durante la temporada estival. La formación considera que el aumento de población que registra la comarca en los meses de verano justifica mantener todos los recursos asistenciales operativos para garantizar una respuesta rápida ante cualquier emergencia.
La portavoz del grupo municipal, Ana Granja, recordó que esta ha sido la posición que el PP ha defendido de forma reiterada en los debates celebrados en el Pleno de la corporación. Según explicó, la prioridad debe ser preservar la seguridad y la atención sanitaria tanto de los vecinos de Vilagarcía como del conjunto de la comarca de O Salnés, especialmente en una época del año en la que la llegada de visitantes multiplica la demanda de servicios.
Desde el Partido Popular sostienen que el crecimiento de la población durante el verano hace necesario reforzar la cobertura sanitaria y no reducir los medios disponibles. En este sentido, consideran que las administraciones deben trabajar para incrementar los recursos allí donde sea necesario, con el objetivo de ofrecer una asistencia eficaz a residentes y turistas.
Granja señaló que la comarca experimenta cada verano un notable incremento de habitantes, una circunstancia que obliga a adaptar los servicios públicos a esa realidad. A su juicio, disponer de una ambulancia medicalizada en Vilagarcía contribuye a mejorar la capacidad de respuesta del sistema sanitario y aporta mayor tranquilidad a la ciudadanía en caso de urgencia.
La portavoz popular también hizo un llamamiento a rebajar la confrontación política en torno a esta cuestión. En su opinión, el debate debe centrarse en buscar soluciones que permitan mejorar la atención sanitaria de cara al futuro, dejando a un lado las diferencias partidistas.
El PP defiende que cualquier decisión sobre la organización de los recursos de emergencias debe adoptarse teniendo en cuenta criterios técnicos y asistenciales, así como las necesidades reales de la población.