Vilagarcía destinó 306.000 euros a ayudas de emergencia social

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Tania García es la concejala de Servizos Sociais de Vilagarcía
Tania García es la concejala de Servizos Sociais de Vilagarcía MARTINA MISER

La mayor parte fue para gastos de alimentación, higiene y vivienda

01 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El Concello de Vilagarcía destinó durante 2025 un total de 306.379 euros a su programa de ayudas de emergencia social, con el que se concedieron 538 prestaciones económicas para responder a situaciones de necesidad urgente. El objetivo de estas ayudas fue garantizar la cobertura de necesidades básicas de personas y familias en situación de vulnerabilidad, al tiempo que se complementaron con un seguimiento social individualizado para favorecer su autonomía e integración.

A lo largo del año, los Servizos Sociais municipales tramitaron 681 solicitudes, de las que fueron aprobadas el 79 %, tras verificar el cumplimiento de los requisitos establecidos. La mayor parte de los recursos se concentró en la atención de gastos esenciales. Las ayudas para alimentación e higiene absorbieron cerca de la mitad del presupuesto, con una inversión de 114.493 euros. A ellas se sumaron 125.379 euros destinados a vivienda, principalmente para el pago de alquileres, además de partidas para afrontar recibos de electricidad, agua, gas o cuotas de comunidades de propietarios.

El programa alcanzó a 288 unidades de convivencia, una cifra superior a la registrada el año anterior. Los Servizos Sociais también constataron una mayor presencia de mujeres como titulares de las ayudas, una tendencia que relacionan con la creciente feminización de la pobreza. Entre los beneficiarios figuraban además 48 familias monoparentales y 13 familias numerosas, colectivos que presentan mayores dificultades económicas.

El perfil económico de los solicitantes refleja una situación especialmente delicada. Un total de 159 personas o familias acreditaban ingresos inferiores al IPREM, de las cuales 43 tenían menores a cargo. Además, 41 beneficiarios carecían por completo de ingresos y, entre ellos, 14 correspondían a hogares con niños, una circunstancia que incrementa el riesgo de exclusión social y pobreza infantil.

El análisis realizado también pone de relieve la persistencia de problemas estructurales. Más de la mitad de los expedientes correspondían a situaciones de riesgo social continuado y un 63,5 % de los solicitantes acumulaban varios factores de vulnerabilidad. Esta realidad se refleja en el elevado número de ayudas concedidas de forma reiterada y en el incremento de los proyectos de intervención social personalizados.

El programa prestó igualmente apoyo a colectivos especialmente vulnerables, como víctimas de violencia de género, personas con diversidad funcional, familias en situación administrativa irregular, perceptores de la RISGA con dificultades para afrontar los gastos de vivienda o familias participantes en programas específicos de inclusión social.

Desde el área de Servizos Sociais, dirigida por Tania García, consideran que «o perfil das persoas atendidas evidencia a necesidade dunha intervención integral, coordinada e sostida no tempo, que combine apoio económico, acompañamento social, prevención do risco psicosocial e derivación a recursos especializados». El gobierno municipal señala además que continuará reforzando los recursos humanos y económicos del departamento para agilizar la atención a las personas con mayores necesidades.