1.500 euros ciberestafados, compras tecnológicas y comida china al suplantar la tarjeta Oney en Vilagarcía

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La cifra de ciberdelitos se ha disparado en los balances policiales
La cifra de ciberdelitos se ha disparado en los balances policiales

A las víctimas les cargaron retiradas de dinero en efectivo y operaciones que nunca realizaron

22 jun 2026 . Actualizado a las 21:00 h.

Trimestre tras trimestre, los datos sobre ciberestafas, que buscan hacerse con datos personales y económicos, siguen engrosando los balances policiales. Un fenómeno ante el que Vilagarcía no constituye ninguna excepción. Hace semanas, la Comisaría del Cuerpo Nacional de Policía registró una secuencia de denuncias generadas por la suplantación de la tarjeta Oney Dúa, vinculada al hipermercado Alcampo, que, siguiendo la política de este tipo de establecimientos, ofrece a sus usuarios condiciones ventajosas de compra e incluso permite retirar dinero en efectivo. Una de las demandas interpuestas en la capital arousana detalla que los autores del fraude llevaron a cabo una serie de adquisiciones, pagaron una comida y obtuvieron metálico a costa de la cuenta bancaria que sus víctimas asociaron a la tarjeta en cuestión. La cifra que les arrebataron a través de esta vía asciende a 1.553 euros.

El denunciante explica que a comienzos de abril se percató de cinco cargos que ni autorizó ni efectuó ni tampoco reconoce como suyos. Las extracciones se llevaron a cabo entre los días 8 y 9 de abril y consisten en la retirada de seiscientos euros en efectivo, tres compras en una cadena de productos tecnológicos y digitales ubicada en Oleiros, con presencia en España y en Sudamérica, por importe de quinientos, cuatrocientos y 43 euros, respectivamente, y un pago de 10,15 euros más en un restaurante asiático de Santa Coloma, en Cataluña.

Reclaman soluciones

La víctima aclara que en ningún momento ha extraviado ni su tarjeta bancaria ni su tarjeta Oney, que de hecho siempre han estado en su poder y bajo su supervisión, y que desconoce quién ha podido realizar las compras en su lugar, motivo por el que deduce que, necesariamente, su identidad ha tenido que ser suplantada. «Dirixímonos tanto ao hipermercado como ao servizo Oney, pero non nos facilitaron ningún tipo de solución para compensar o que sucedeu», subraya.

A este respecto, Oney confirma que no dispone de un seguro específico para cubrir los perjuicios económicos derivados de fraudes digitales, aunque sí para eventualidades como robos o pérdida de las tarjetas, que probablemente sean ampliadas para acoger las ciberestafas. Lo que sí existe, dentro de su línea de trabajo para la prevención de esta clase de incidentes, son canales oficiales de información, orientación y alertas actualizadas, como el programa Hacker Busters, a los que recomienda acudir ante cualquier sospecha.