Padre e hija, sorprendidos en Vilagarcía a bordo de un turismo con la matrícula falsificada

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Los ocupantes del automóvil alegaron ante la Policía Local que fue otra persona quien alteró la matrícula
Los ocupantes del automóvil alegaron ante la Policía Local que fue otra persona quien alteró la matrícula MARTINA MISER

Culparon a un tercero de haber transformado un 3 en un 8 a base de pintura y alegaron que habían aparcado mal para ir a comprar el periódico

20 jun 2026 . Actualizado a las 22:06 h.

En la amplísima casuística de infracciones al volante a la que la Policía Local se enfrenta en Vilagarcía cada semana hay lugar para casi todo. Conductores cazados tres y cuatro veces pese a haber perdido todos los puntos del carné. Gente al volante tras haber consumido alcohol y variadas sustancias psicotrópicas. Tipos violentos y envalentonados que no dudan en enfrentarse a los agentes. Lo que ayer detectó una patrulla en el entorno de la Rúa Colón constituye, sin embargo, algo novedoso: un padre y una hija fueron sorprendidos en el interior de un automóvil cuyas placas de matrícula habían sido falsificadas burdamente.

El episodio tuvo lugar cuando los agentes se toparon con un turismo que se encontraba mal estacionado. El hombre, que conducía, alegaría poco después que se habían detenido para comprar el periódico. El caso es que, al comprobar la matrícula, los funcionarios comprobaron que se correspondía con la de un vehículo que no había pasado la ITV. Extrañados, los policías descendieron del coche patrulla para inspeccionar el automóvil de cerca. Fue entonces cuando se percataron de que la numeración había sido alterada por el expeditivo y sencillo método de transformar un 3 en un 8 a base de pintura. A tres o cuatro metros, el truco colaba, pero se desvanecía al recortar esa distancia.

En resumidas cuentas, el turismo no era el que no había superado la inspección técnica, pero la infracción cometida con las placas de identificación resulta bastante más grave. Tanto la hija, propietaria del coche, como su padre señalaron a un tercero como autor de la marrullería. De momento, el vehículo ha quedado a disposición judicial.