La devoción por Santa Rita hace de Vilagarcía la capital de las romerías urbanas

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

El pulpo sigue mandando en una fiesta en la que las rosquillas pierden azúcar y gluten y se imponen los exvotos de cuerpo entero. El homenaje a Alejandro Sanz, cine, pasacalles y la Feira Celta, hoy para que no decaiga el programa

23 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Resulta extremadamente complicado explicarle a quien que no viva este fenómeno desde dentro qué significa Santa Rita para las gentes de Vilagarcía y su entorno. Hay otras santas, otras celebraciones y otros santuarios. Algunos, capaces de generar asistencias mayores y desatar pasiones inquebrantables de golpe en pecho. Pero algo hay en la manera en la que los devotos forman tremendas colas desde las seis de la mañana para asistir a alguna de las muchas misas encadenadas. En cómo quienes se quedan fuera se agolpan a la entrada de la iglesia del convento de Vista Alegre, en lugar de marchase. Algo entre quienes entran y ocupan uno de los dos centenares de asientos disponibles en cada turno. Una sensación muy particular, alimentada por la fe, por la mera costumbre, el simple ajuste a la tradición, el respeto o una petición que cursar a los poderes numinosos, que hace que, año tras año, el 22 de mayo la capital arousana se convierta en una gigantesca romería urbana.

La jornada de este viernes, azuzada por el calor y la inmediatez del fin de semana, cumplió con las expectativas. Al menos con las de participación en la fiesta. Ángeles Blanco, una de las rosquilleras que este día pasará quince horas al pie del cañón, lamenta a mediodía que el negocio, pese al gentío, vaya a menos. «Hai moita xente maior, que non pode tomar azucre, e tamén moitos celíacos», reflexiona mientras demuestra que para todos ellos existen alternativas saludables. Sin azúcar, sin gluten. Rosquillas y melindres caseros, elaborados con yema de huevo o chocolate. Las hay de Padrón, huecas, denominadas de aire. Y de toda la vida, secas, con su cobertura blanca. Para los lambóns tampoco falta el almíbar. El mundo del dulce, como todo, se reinventa.

Los propios exvotos, esas figuras de cera a las que el peticionario transfiere simbólicamente su mal para que la santa ejerza su poder sanador, cambian y evolucionan. Javier señala novedades como las gargantas, la mirada de vela de un par de ojos, un corazón y, sobre todo, los cuerpos de una pieza. «Hoxe a xente está bastante mal de todo e estas véndense máis. Non só aquí, eh? Pasa en todos os santuarios», explica con sonrisa rexoubeira.

Donde ni hay bromas ni tampoco imposibles es en el descenso hacia la plaza. Bajo dos interminables carpas, gestionadas por Lito Mambis y Potel o Pulpeiro, bulen centenares de kilogramos de pulpo. En Potel, a la una y media, han cocido ya 150 kilos. «E os que quedan por cocer». La ración, en ambos puestos, a catorce euros. Quien la quiera triple pagará 42. Picantones, churrasco, criollos, pollo, carne ao caldeiro. Incluso paella. Tinto de Barrantes, país rosado y ribeiro. Quienes sean incapaces de sintonizar la frecuencia religiosa encuentran aquí su lugar. Quienes sí lo hacen, también. En el reino de la romería no se hacen distinciones. A un paso, la Feira Celta y los pasacalles. Santa Rita.

El homenaje a Alejandro Sanz, cine, pasacalles y la Feira Celta para que no decaiga

Paso el día, pero no la romería. Santa Rita se interna en un sábado cargado de propuestas. Para empezar, las que ofrece la Feira Celta, activa entre las 11 y las 15 horas, y desde las seis de la tarde hasta las once de la noche. En A Baldosa, a las 12 horas, el Festivaliño on the Road, el pequeño gran festival de cine itinerante para niños colocará su Caixiña dos Mistos en A Baldosa. Poco después, las gaitas de Santa Plácida de Rubiáns se harán cargo de amenizar el pasacalles.

Por la tarde, a las seis, sesión de cuentacuentos en el Salón García con la compañía Fantoches Baj y sus Sete boinas do aviador. A la misma hora, de nuevo en A Baldosa, el Festivaliño prosigue su programación. A las ocho, pasacalles a cargo del grupo Froallo, de Vilagarcía, y media hora después, la Feira Celta acoge el ritual de bodas celtas para todas aquellas parejas que hayan pedido vez para formalizar su enlace.

La noche se traslada al parque de A Xunqueira con Fran Valenzuela y Lo que fui es lo que soy, su particular homenaje a Alejandro Sanz, a las 22.30. Y a las once, en A Mariña, Moe Dj y su 25 aniversario.

MONICA IRAGO

  • De solemne procesión. Aunque las fiestas prosiguen todo el fin de semana, el momento álgido de su vertiente religiosa se vivió ayer. Primero, con las misas encadenadas desde primera hora de la mañana. Y ya por la tarde, a las ocho, con la multitudinaria procesión de la santa. El buen tiempo, aunque de cielo un tanto embarrado, acompañó y fomentó la participación.

MONICA IRAGO

  • Rosquillas modernizadas. El número de intolerancias generadas por el trigo y los males que provoca el exceso de azúcar obligan al tradicional mundo de las rosquillas y los melindres a actualizarse. En puestos como el de Ángeles Blanco podían encontrarse sin gluten, sin azúcar y artesanas de muchos sabores.

MONICA IRAGO

  • El pulpo, a 14 euros. Un clásico imbatible. Jóvenes y veteranos se dieron cita a mediodía y al atardecer bajo las carpas del entorno de Vista Alegre para dar buena cuenta de las clásicas raciones de pulpo. O de pollo, churrasco, carne o caldeiro y hasta paella. La ración a un precio razonable tal y como está todo.