El Pontevedra está ya en tiempo de descuento para afrontar un duelo trascendental. Este domingo saltará al césped del Heliodoro Rodríguez López ante un Tenerife que ya es líder matemático. A los granates les toca consolidarse entre los equipos que disputarán la fase de ascenso a Segunda División. El conjunto dispone de solo dos oportunidades: la de este fin de semana y la de la próxima jornada. Antes de partir hacia Canarias, el técnico reconoció que «el partido de Tenerife es el único que vamos a tener con red». De no ganar, el equipo se lo jugará todo a cara o cruz la semana siguiente contra el Avilés. Además de los once jugadores que estarán en el campo, los granates contarán con el apoyo de un centenar de aficionados en las gradas del estadio insular y de otros tantos que seguirán el encuentro a través de la pantalla gigante instalada por la Diputación en Montero Ríos. «Hemos conseguido generar todo esto, ahora hay que disfrutarlo. No quiero ser cenizo, pero soy gallego y hay que tener los pies en la tierra y pensar que puede no pasar. Nosotros vamos a dejarnos el alma para meternos en el playoff, pero puede no pasar», advierte Rubén Domínguez en la previa de este crucial choque.
El técnico hace un llamamiento a la tranquilidad y subraya la necesidad de asegurar la clasificación matemática, aun sabiendo que es una tarea compleja. «Queremos cerrarlo ya, a mí no me gusta dejar las cosas para el final, pero tenemos que mantener la ilusión de que, si no se consigue este fin de semana, iremos con la máxima energía a la que viene en Pasarón», añade. Para este encuentro, el Pontevedra recupera a Montoro y a Álvaro Pérez. Este último ya podría haber tenido minutos la pasada jornada, pero el cuerpo técnico prefirió no arriesgar, por lo que es probable que reaparezca en el recinto tinerfeño. «Ha completado una buena semana y Garay también ha progresado», comenta el preparador, quien aclara que la única baja reciente será la de Eimil, que se suma a las ausencias ya conocidas de Juanra y Thiago.
El Tenerife llega al encuentro sin presión. Es el campeón de liga tras 36 jornadas en las que solo ha concedido cinco derrotas. A pesar de que este tramo final pueda parecer un trámite para los locales, Rubén Domínguez avisa de que no hay margen para confiarse. «Aunque no se juegan nada, son un equipo de calidad, con un rendimiento soberbio durante todo el año, como ya vimos aquí en la primera vuelta. Fueron creciendo y son una auténtica apisonadora», recalca. Se trata del equipo menos goleado de la categoría, con 22 tantos en contra, y uno de los más realizadores, con 58 (solo dos menos que el Celta B). «Ellos se juegan esa autoestima, ese orgullo de querer acabar de la mejor manera posible, mientras que nosotros nos jugamos directamente una ilusión por la que hemos trabajado todo el año», subraya el técnico granate. La penúltima jornada de liga se disputará a las cinco de la tarde.