Medio millar de personas recorrieron las calles de Vilagarcía, divididos de nuevo entre la movilización de la CIG, algo más numerosa, y la convocatoria conjunta de UGT y CC. OO.
01 may 2026 . Actualizado a las 20:20 h.La escenificación de la Festa do Traballo en Vilagarcía, el enclave que teóricamente concentra la conmemoración del Primero de Mayo para el conjunto de la comarca de O Salnés, se despliega desde hace más de veinte años en dos ejes: por un lado, la manifestación unitaria que convocan UGT y Comisiones Obreras; por el otro, la movilización en solitario que impulsa la CIG. La de este viernes no fue ninguna excepción. El sindicato nacionalista, que acostumbra a mostrar un mayor músculo movilizador que las dos centrales mayoritarias en el Estado juntas, reunió a algo más de 250 personas que tomaron la salida frente a la Casa do Mar, en la avenida de A Mariña. A su vez, ambas organizaciones estatales rebasaron ligeramente los dos centenares de participantes congregados en Ravella, adonde regresaron para la lectura de su manifiesto conjunto tras recorrer la avenida Juan Carlos I, la Rúa do Río y enfilar la calle Padre Feijoo. Entre unos y otros, medio millar de manifestantes que, como es habitual, caminaron divididos.
Aunque de escasa longitud, Padre Feijoo disfruta de una interesante virtualidad. Como la manifestación de la CIG parte de la avenida de A Mariña media hora antes de que la de UGT y CC. OO. lo haga de Ravella, cuando las centrales generales pasan por esta breve calle, la organización nacionalista se ha concentrado ya en la plaza de Galicia. Así que, aunque a distancia, unos y otros pueden verse las caras siquiera durante un instante. Es lo más cerca que los tres sindicatos mayoritarios en Galicia han estado en Vilagarcía desde el 2003, la última vez en la que celebraron el Primero de Mayo juntos. Aquella movilización común se quedó lejos de la que el año anterior había sido capaz de reunir en la capital arousana a siete mil personas, coincidiendo con la huelga general contra el denominado decretazo que el Gobierno de José María Aznar había activado para reformar la regulación del despido, y los tribunales consideraron anticonstitucional en el 2007, ya sin el PP en la Moncloa. Pero, a la vista de las cifras que se han ido sucediendo desde entonces, lo cierto es que tampoco estuvo mal: un millar de manifestantes recorrieron entonces el centro de la capital arousana. El doble que en este 2026.
Hay motivos de calado que explican las diferencias entre UGT y Comisiones, y la CIG. Las consignas y el discurso que Anxo Lúa pronunció en la plaza de Galicia los explicitaron. La reforma laboral del Gobierno de coalición que encabeza Pedro Sánchez está muy lejos de haber colmado la expectativas de la central nacionalista, que exige la configuración de un marco de relaciones laborales propio, evitando que los convenios sean absorbidos por las negociaciones de alcance estatal, que en no pocas ocasiones chocan con la realidad de los sectores productivos en Galicia. En cambio, José Vázquez (UGT) y Juan Bao (CC. OO.) defendieron desde los jardines de Ravella el diálogo social tal y como lo entiende el Ejecutivo conformado por el PSOE y Sumar, y apuestan por profundizar en él.
Sucede que la vivienda, la paz, empleo y salarios dignos, la amenaza de la ultraderecha a los consensos democráticos, el respeto a la diversidad o la educación y la sanidad públicas son reivindicaciones comunes y nucleares. Tal vez sea cuestión de cambiar la perspectiva acerca de lo que significa una fecha que, al fin y al cabo, es una fiesta. Para todos.
- En camino. En Vilagarcía hubo una amplia representación de las formaciones progresistas que se alinean con los sindicatos. En el caso de la CIG, miembros de los distintos grupos municipales del BNG en la comarca o la diputada Montse Prado. Con UGT y CC. OO. caminaron Juan Fajardo (EU) y los socialistas de la ciudad, con el alcalde Alberto Varela y el diputado Julio Torrado (tomó posesión en abril) al frente.
- El PCG y los autónomos. En la movilización no faltaron colectivos concretos tras las pancartas. Las mulleres traballadoras fueron uno de los ejemplos que ofreció la manifestación de la CIG. En la cita unitaria de UGT y Comisiones, con ellas recorrieron Vilagarcía militantes del PCG y de Podemos, pensionistas de CC. OO. y representantes de los profesionales autónomos como el presidente de UPTA-España, Eduardo Abad Sabarís.