Un empresario de Meaño que importó quince máquinas de «lifting» de China se arriesga a doce años de cárcel

Serxio González Souto
serxio gonzález CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

El acusado será juzgado en la Audiencia Provincial de Pontevedra
El acusado será juzgado en la Audiencia Provincial de Pontevedra RAMON LEIRO

La Fiscalía lo acusa de un delito contra la propiedad intelectual y de haber falseado los certificados precisos para venderlas

20 mar 2026 . Actualizado a las 20:46 h.

Seis años de prisión por un delito continuado contra la propiedad intelectual, en concreto contra el derecho de marcas registradas, y otros seis años de cárcel, además de doce meses de multa a razón de treinta euros diarios, por otro delito continuado de falsedad en documento mercantil. Esta es la petición de pena a la que se enfrenta un empresario radicado en Meaño, acusado de haber importado quince máquinas de cirugía estética desde China puenteando, para ello, a la firma que representaba comercialmente este producto y estaba habilitada para su venta. Si los argumentos de la Fiscalía prosperan, tendrá que devolver a quienes lo pagaron el dinero generado por las quince operaciones e indemnizar con 652.800 euros a la compañía cuyos derechos se saltó al llevarlas a cabo.

El empresario de Meaño colocó los equipamientos, rotulados como Ulthera Ultherapy, una denominación registrada por la sociedad Ulthera Inc., entre febrero del 2015 y diciembre del 2016 por precios que oscilaron entre los 2.663 y los 17.634 euros. El escrito de acusación sostiene que el acusado carecía de la autorización del titular del derecho de la marca y de la firma Merz Pharma España, que poseía la licencia para su explotación. Lo hizo, asegura el ministerio público, «guiado por el ánimo de obtener un beneficio económico injusto a costa de lo ajeno».

Las máquinas se correspondían con un modelo de estética facial o lifting identificado como Hifu Sthetic FU13-10S, e incluían tanto el equipo ultrasónico como el material instrumental, consistente en un manípulo y un transductor de ultrasonido focalizado, un aparato que produce ondas de sonido.

El hombre recibía el dinero que pagaban sus clientes a través de dos cuentas bancarias. Así que lo que la Fiscalía le exige ahora es que reintegre a los compradores el dinero que pusieron a su disposición y que asciende a un total de 124.549 euros. Por otra parte, asume la petición de Merz Pharma de una indemnización de 652.800 euros en concepto de lucro cesante, que equivale al 60 % del beneficio que hubiese obtenido con la venta de cada aparato original, que han sido destruidos. Para importarlos, concluye la acusación, tuvo que falsificar toda una serie de certificaciones oficiales.