Del «negacionismo» del BNG al «modelo de Altri para todo» de la Xunta del PP
AROUSA
Populares y nacionalistas chocan en el Parlamento a cuenta del proyecto para el almacenamiento de betún en el Puerto
04 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Dos modelos frente a frente. Esto fue lo que ayer se escenificó en la Comisión 8.ª de Pesca del Parlamento de Galicia. De un lado, la diputada del BNG, Montserrat Prado. Del otro, el secretario xeral de Industria e Desenvolvemento Enerxético, Nicolás Vázquez. El terreno de debate, el proyecto que Betunes Gallegos SLU, una filial de la multinacional Gunvor, impulsa para instalar en el puerto de Vilagarcía un parque de almacenamiento capaz de hacer circular trescientos mil metros cúbicos de betún cada año. Prado, que dirigía una pregunta a la Consellería do Mar y tuvo que contentarse con una respuesta procedente de un alto cargo de Economía, abogó por el blindaje de una ría de Arousa arrinconada en lo productivo e incapaz de soportar «un risco máis». Núñez replicó con una defensa cerrada del corpus legal y normativo al que deben acogerse este tipo de acciones. En especial, del proxecto industrial estratéxico (PIE), una figura que la Xunta ha erigido para aligerar la tramitación de aquellas iniciativas que considera de especial relevancia, «sen reducir un ápice os requisitos de protección ambiental ou patrimonial».
La representante nacionalista acusó a la Xunta de segregar artificialmente el proyecto —que se desarrollará en dos parcelas y aprovechará una parte en desuso de instalaciones que ya se emplearon en su día en la transferencia de betunes— para someterlo a una evaluación ambiental simplificada, en lugar de una evaluación de impacto ambiental ordinaria, más restrictiva. Prado argumentó que resulta inconcebible que el proyecto no tenga en cuenta, a este respecto, que el 90 % del volumen de mercancía que se almacenará en el fondo de la ría empleará el transporte marítimo. En otras palabras, navegará el mar de Arousa.
El secretario xeral negó tajantemente la relajación en supervisión ambiental que denuncia el Bloque y advirtió una cierta intencionalidad en las 24 alegaciones que la Plataforma en Defensa da Ría de Arousa y otras entidades relacionadas con el sector del mar han presentado al PIE, cuando «o 18 de novembro foi publicado o documento ambiental e aquel período pechouse sen unha soa alegación». «Será que a Xunta pasaba por aí e ten a culpa de todo?», se preguntó retóricamente Vázquez, quien además acusó al BNG de precipitarse: «Para a declaración dun PIE analízase o impacto no emprego e no sector industrial, e que estea aliñado coas políticas industriais, pero a tramitación ambiental analízase despois».
El representante de Economía concluyó, por lo demás, que la variable del transporte marítimo está contemplada ya en la «avaluación ambiental estratéxica, o plan interior marítimo e o plan de emerxencias exterior da Autoridade Portuaria». Como puerto comercial de interés general, razonó Vázquez, Vilagarcía es un enclave perfectamente válido y seguro para sostener una actividad que, de hecho, ya se dio en los muelles arousanos.
«Parécenlles fóra de lugar demandas coma unha avaliación ambiental completa, incluído o transporte pola ría, e o estudo de alternativas nos portos exteriores para un Goberno que debería actuar, eliminar os puntos de vertido e analizar a caída da produción neste tesouro en risco que é Arousa?», opuso Prado, quien agitó el fantasma de Altri como el modelo que la Xunta aplica en todo mientras Vázquez se espantaba del «negacionismo» y la inversión de criterios que encuentra en el BNG. La pelota, en el tejado de la Consellería de Economía e Industria, que debe completar la tramitación, resolver las alegaciones y decidir si otorga la declaración ambiental o exige cambios en el proyecto.
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El proyecto
- 2,6 millones de euros. Inversión a cargo de Betunes Gallegos SLU, una filial de la multinacional Gunvor con sede en Álava.
- 250.000 metros cúbicos. Rotación anual de betún. La capacidad de almacenamiento de los ocho depósitos alcanzará os 43.000 m3.
- 32 empleos. Plantilla. La empresa se compromete también a crear trece puestos de trabajo indirectos
Un parque de almacenamiento dotado con ocho depósitos
El proyecto que capitanea Betunes Gallegos prevé la reutilización de los cinco tanques en desuso que se levantan en una de las dos parcelas que ocupará el parque, además de la construcción de otros tres en la segunda superficie. Uno de ellos medirá 27 metros de altura y treinta de diámetro, dimensiones que han motivado una alegación por parte del Concello de Vilagarcía.
A la alegación de Ravella, respaldada por el grupo municipal del PP, se suman las de 24 entidades vinculadas al mar de Arousa, que consideran que el betún es una sustancia altamente peligrosa. La Xunta aprobó su declaración como PIE a finales del 2024.