Carmen, la abuela centenaria que no se perderá el concierto de su nieto con Siloé en Santa Rita

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

Mónica Irago

A sus 101 años, la de mañana en Vilagarcía será la primera actuación que vea de Jaco

17 may 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Carmen ya cuenta los años por adelantado. Cumplió 101 el 3 de marzo y ya presume de que tiene 102. Y presume también de nieto. No es para menos. Su nieto se llama Jaco Betanzos y es el batería de Siloé, el grupo que mañana actuará en las fiestas de Santa Rita. Hasta ahí, todo bien. Lo que convierte la cita en extraordinaria es que va a ser la primera vez que Carmen vea un concierto de Jaco que, además, forma parte de uno de los grupos de moda en toda España. De hecho, hoy tienen concierto en Sevilla y mañana estarán en el parque de A Xunqueira de Vilagarcía.

No está muy claro todavía dónde se ubicará la abuela Carmen en A Xunqueira, porque «en el escenario va a haber mucho ruido», dice Jaco. En realidad, eso no parece que vaya a ser un problema para Carmen, que se mueve con una agilidad extraordinaria para los años que tiene.

—Abuela, ¿vamos al garaje a hacer unas fotos con la batería?—, pregunta Jaco.

—Pues claro que vamos—, contesta sin dudarlo la abuela Carmen, que baja poco después la escalera de caracol que conduce a un pequeño estudio sin mayores problemas.

Bromea la abuela en la charla sobre el nieto. «Nunca me quiso moito», lanza picarona, pero con esa mirada que delata la mentira que acaba de espetar. Hay un orgullo ahí compartido entre Carmen, que se hace la dura cuando se le cuestiona sobre si va a ir al concierto diciendo un «non o sei» y moviendo la mano con ese gesto del comme ci, comme ça, y el nieto, que reconoce que lo que va a vivir mañana sobre el escenario es un lujo, «que no pensé que fuera a ser posible».

Jaco comenzó en esto de la música con su hermano tocando en la banda de música, pero él perseveró. «Dende os 18 leva mallando por aí», apunta su padre Javier. Muchos años en Madrid, a dónde se fue en busca de fortuna cuando era poco más que un chaval, y la insistencia ha tenido su premio. Lleva dos años formando parte de la formación vallisoletana Siloé, con la que tendrá un verano movidito de concierto en concierto.

A estas alturas de la charla, la abuela Carmen ya se ha hecho la jefa de la batería. Coge las baquetas y comienza a darle a uno de los tambores. Se la ve cómoda, atendiendo a los consejos que le da su nieto. «Con la izquierda dale un par de toques al tambor y uno con la derecha a los platillos», le dice. Y a ello se pone. Parecía al principio que sin mucho entusiasmo, pero de casta le viene al galgo y no tiene prisa luego en levantarse de la banqueta para regresar al sofá. No se descarta más de un baile mañana.