O legado de Ramira: El viejo ultramarinos de Pontearnelas que triunfa  entre los caminantes de todo el mundo

Rosa Estévez
r. estévez VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

Una vieja casa ha sido rehabilitada y convertida en un cómodo y relajante establecimiento hotelero al pie de la Variante Espiritual, rodeado de verde y tranquilidad

17 feb 2024 . Actualizado a las 14:54 h.

Las mejores empresas son las que se construyen con amor. Y en O Legado de Ramira, el amor salta a la vista. La familia de Antía Vázquez Señoráns lo ha derrochado a la hora de poner en marcha este pequeño establecimiento hostelero. Amor por Pontearnelas, el enclave en el que está situado, y amor por la pequeña historia local y por sus protagonistas... Todo se nota en el mimo que se ha puesto en la restauración y transformación de la vieja casa en la que, hace más de cien años, una familia asturiana abrió un ultramarinos que iba a dejar huella en la localidad. El nombre de la matriarca, Ramira, fue recuperado para un negocio que apenas tiene un año; la cartelería ha sido hecha a mano por un artesano madrileño, evocando los rótulos que antaño llenaban las fachadas de Pontearnelas, cuando esta era casi una pequeña ciudad en el corazón de O Salnés. Hasta la forja de los balcones se ha hecho respetando el legado de Ramira.

El negocio, recién nacido, parece marchar viento en popa: tiene siete habitaciones y un apartamento, habitáculos todos bautizados con el nombre de islas gallegas y decorados con sencillez y buen gusto. En la cafetería se sirven nutritivos desayunos que saben a casa, a hogar, como todo en este rinconcito al que llegan huéspedes nacionales (son el 60% del público), pero también estadounidenses (9%), portugueses, del Reino Unido, de Alemania, de Irlanda... La lista de países de origen de los peregrinos es amplia y suele corresponder a caminantes que están haciendo la Variante Espiritual. «Muchos nos mandan fotos cuando llegan a Santiago», explica Antía Vázquez. Y muchos otros recomiendan tan encarecidamente el establecimiento que este ya tiene al otro lado del charco unos cuantos embajadores.

Y es que quienes están al frente del Legado de Ramira se esfuerzan cada día en prestar un mejor servicio a quienes los visitan, sean caminantes o simples turistas que huyen de otras zonas de las Rías Baixas más bulliciosas: recomendaciones sobre qué ver, qué lugares visitar, que caminos tomar, son asuntos cotidianos en este rincón en el que todo se cuida, todo se mima, todo se trata con amor.