Lo que la FP gallega le puede enseñar a la formación profesional de Italia

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

Dos profesoras y ocho alumnos de un centro de la ciudad de Spoleto conocen el sistema del CIFP Fontecarmoa, con grata impresión

24 nov 2023 . Actualizado a las 07:34 h.

Llegaron el pasado domingo a Vilagarcía de Arousa y el próximo martes tomarán el camino de vuelta a su día a día en el Instituto di Instruzione Técnico Professionali Spagna-Campinio de Spoleto, ciudad a hora y media de Roma, en la región de Umbría (Italia). En el país transalpino, Maria Chiara Tarotiolli, profesora de español, y Marilena Dominici, profesora de Derecho y Economía Política, les contarán a sus compañeros de centro de formación profesional las claves y detalles del funcionamiento de la FP en Galicia por lo que han visto y hecho en el CIFP Fontecarmoa. Lo mismo harán desde el otro lado de las aulas los ocho alumnos de 16 a 18 años que las han acompañado gracias al programa europeo de intercambio académico Erasmus, que durante su estancia en la capital arousana acuden a las clases relacionadas con las respectivas titulaciones que cada uno de ellos cursa en Italia: Relaciones Internacionales para el Márketing, Electrónica, Informática y Telecomunicaciones e Informática para las Empresas. Y hablando con ellos a media estancia, la conclusión es que la FP gallega se ha ganado a diez embajadores en mitad del Mediterráneo.

Además de centro educativo, Maria Chiara Tarotiolli y Marilena Dominici comparten la inquietud por ampliar horizontes y conocimiento. Antes de su experiencia en el CIFP Fontecarmoa, donde estos días también imparten clases, y más allá de su querencia personal por España, que ya habían visitado en otras ocasiones, las dos profesoras habían aprovechado ya las posibilidades del programa Erasmus. Para una formación intensiva en inglés en Dublín y participando en Lisboa en la confección de una guía para reducir el fracaso escolar en un proyecto colaborativo de cinco países. ¿Y qué es lo que se han encontrado en Vilagarcía? Pues varios elementos que, aseguran, copiarían de inmediato en Italia de poder hacerlo.

«El ambiente en el centro es muy acogedor. Los chicos se ve que están muy a gusto y tienen la oportunidad de involucrarse en la actividad de la escuela», apunta Dominici con una indisimulada envidia. Y es que tanto su compañera como ella lamentan que «en Italia las clases son más rígidas, más canónicas. No podemos poner a los chicos a pintar una pared o comer castañas», nos dicen mientras disfrutan del magosto que ayer se celebró en el CIFP Fontecarmoa y tras posar delante del mapa mundi que los alumnos del grado de FP Básica de Servizos Comerciais han pintado en la entrada de la instalación para que a partir de ahora se señalicen día a día los puntos del planeta que cuenten con al menos un alumno del instituto de estancia. «Nos gusta mucho esta manera de involucrar a los chicos en la vida del centro. En Italia la burocracia no lo permite».

El gobierno del país transalpino ha destinado grandes cantidades de dinero procedentes de los fondos europeos de recuperación a mejorar los medios e infraestructuras de su sistema de formación profesional y a trabajar en la reducción de su fracaso escolar. Una apuesta en línea con la impulsada esta década por la Xunta. Con todo, aún habiendo centros en su país con períodos de prácticas más extensos que en el que trabajan, Chiara y Marilena no conocen algo al nivel del grado de inmersión laboral que facilita a los estudiantes la FP Dual en Galicia.

La otra perspectiva nos la dan dos de los ocho alumnos del Instituto di Instruzione Técnico Professionali Spagna-Campinio. Imad Eddine Bayad estudia Informática para Empresas y Veronica Melissano Relaciones Internacionales y Márketing. Los dos se apuntaron a la experiencia con afán de mejorar su español, idioma que forma parte de su programa curricular y que hablan a la perfección.

Imad destaca que «las clases son bastante diferentes a las de Italia. Aquí todas son asignaturas técnicas relacionadas con la titulación, allá tenemos además literatura, física o química». Además, valora haberse encontrado con «más variedad de titulaciones, los estudiantes tienen muchas opciones».

Veronica, por su parte, comenta que «vosotros tenéis ordenadores en las clases principales, en Italia solo en clases específicas. Nosotros nos manejamos con libros y vosotros con libros electrónicos». La mayor libertad a la hora de vestirse frente a las normas de su país también merece el comentario de la estudiante.

¿Alguna crítica? La única que escuchamos sale de boca de la profesora Tarotiolli: «El sueldo, que cobran más aquí», dice en broma. El próximo año podremos conocer qué opinan de la FP italiana el grupo de alumnos arousanos que harán el camino inverso en el Instituto di Instruzione Técnico Professionali Spagna-Campinio, donde ya habían estado dos profesoras del CIFP Fontecarmoa sembrando un siempre enriquecedor intercambio educativo..