Vilagarcía reúne a los grandes vinos de pequeños bodegueros gallegos

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Castes, la feria independiente, despide una edición en la brilló con luz propia la región de La Champaña

28 nov 2022 . Actualizado a las 22:14 h.

Si hay un lugar en el que se pueden probar las elaboraciones más especiales de los bodegueros gallegos ese es, sin duda, Castes, la feria independiente del vino de Vilagarcía, que ayer celebró una nueva edición. Allí se dieron cita grandes vinos de pequeñas bodegas que, en esta ocasión, llegaron de toda la geografía gallega, pero también de La Champaña. Es el caso de Cyril y Clémence, que vinieron desde el Vallée du Petit-Morin para mostrar sus champanes orgánicos, elaborados sin ningún tipo de productos químicos.

«Hay cosas muy interesantes en esta feria», aseguró María Falcón, expositora de Anónimas Viticultoras. En su espacio se podían encontrar desde un mencía elaborado al amparo de Rías Baixas, «que le está encantando a la gente», aseguró, hasta Os Dunares Caíño, que acaba de recibir 96 puntos en la prestigiosa revista Decanter. También sus vinos efímeros, con etiquetas de Xaime Fuertes, como el Murinus, elaborado con uva ratiño, y el Morea, una maceración carbónica de mencía.

Tintos eran también los que presentaba la enóloga Andrea Obenza en su proyecto más personal. «Buscamos maceracións potentes, con moita fruta e que sexan frescos e con carácter atlántico», aseguró sobre sus Ribeira Sacra que comercializa bajo la marca Tolo de Sixto.

En la feria también había espacio para grandes distribuidoras, como Vila Viniteca, que comercializa más de 10.000 referencias. A Vilagarcía trajeron dos champanes y un Ribeira Sacra. «Yo creo que en Galicia estamos cada vez más enamorados de la burbuja», aseguró el responsable de esta firma, Aarón Álvarez. De eso también pueden dar fe los pequeños productores que llegaron a Vilagarcía desde La Champaña. «Son pequeños productores de diferentes zonas que vienen porque en Galicia hay cada vez más afición al vino y al champán», aseguró el sumiller y distribuidor José Luis Aragunde.

«Aquí hay gente que conoce muy bien el vino y es una oportunidad para darnos a conocer en España y para presentar y explicar nuestro territorio», aseguró Clémence, de la bodega Jeaunaux Robin, ubicada en el Vallée du Petit-Morin. «Cultivamos mayoría de uva negra y hemos traído dos champán blancos y un rosado. Trabajamos en ecológico y eso no es muy fácil porque tenemos mucha humedad», añadió.

La feria cerró sus puertas alrededor de las siete y media de la tarde, tras haber recibido a un millar de personas. También se eligieron los mejores vinos, que fueron: el tinto de Adega Coleiro, con un accésit para Cobrana de Verónica Ortega; el blanco Mimosa de Atrium Vitis, con accésit para Pedra Mogueira de Anónimas Wine; y la elaboración especial Saiñas IV, con mención especial para Martiñolo. En cuanto al concurso de cata, venció el equipo capitaneado por Olga Verde, mientras que el de Adrián Gallego quedó segundo y el Roberto Gándara, en tercer lugar.