Los 710 ángeles de la Cruz Roja

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

La agrupación de Vilagarcía, que presta servicio a toda la comarca, acogió a voluntarios de toda la provincia en una jornada de confraternidad

27 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Hay 710 personas en la provincia de Pontevedra que se dedican a ayudar a los demás. Que gastan parte de su tiempo en charlar con ancianos que viven solos, en dar clases a niños con necesidades especiales o dando de comer a los que no tienen casa. Son los voluntarios de Cruz Roja, 73 de los cuales prestan servicio en la agrupación de Vilagarcía. Esta fue ayer la anfitriona del encuentro de voluntariado, en el que participaron más de un centenar de personas provenientes de agrupaciones de esta ONG de toda la provincia. Fue un día divertido, de pasarlo bien y disfrutar de charlas enriquecedoras. Una jornada para darles las gracias por toda la labor que realizan a lo largo de todo el año.

«Es un día de intercambio de experiencias, pero sobre todo de reconocer la labor que prestan estos voluntarios», cuenta Laura Paz, voluntaria y coordinadora de Cruz Roja. Explica que en esta organización está siempre buscando nuevos voluntarios, pues cuanta más gente tengan, más actividades podrán organizar. «En Vilagarcía, con todas las actividades que tenemos, siempre hace falta gente. Así que los animamos a que se acerquen a nuestras oficinas», añade. Porque durante la pandemia, cuando mucha gente se quedó sin trabajo, hubo muchas incorporaciones, pero una vez vuelta la realidad, «estamos volviendo a las cifras de antes», asegura.

En Vilagarcía prestan actualmente sus servicios 73 voluntarios, cuenta Beatriz García, que es la coordinadora de la agrupación local. Aunque la sede está en la ciudad, atienden a toda la comarca de O Salnés, siendo el colectivo de los mayores el que más precisa de su ayuda. «Los acompañamos y charlamos con ellos, con la gente que vive sola», afirma. También se ocupan de cuidar a los más de 300 ancianos que tienen activado el servicio de teleasistencia. «El colectivo de las personas mayores es muy amplio y cuantos más voluntarios tengamos, a más gente podremos llegar», añade. Porque no solo les hacen compañía a estos mayores, también imparten toda una serie de cursos de formación para ayudarles a mantenerse activos y para explicarles cómo funcionan las nuevas tecnologías, como el teléfono móvil.

Su labor está siempre con los que más los necesitan, así que también se ocupan de impartir clases de refuerzo escolar para niños de familias con escasos recursos económicos o de gestionar ayudas para la alimentación de esas personas. Disponen, además, de dos pisos con doce plazas para acoger a los refugiados y de un albergue de transeúntes, en el que cuidan de los sin techo. Estos voluntarios incluso salen por las noches para repartir bebidas calientes a la gente que duerme en la calle.

En la jornada de ayer participaron más de un centenar de personas pertenecientes a las agrupaciones de Cruz Roja en la provincia: las de Baixo Miño, O Condado, Lalín, Pontevedra, Redondela, O Salnés, Tabeirós y Vigo. La sesión comenzó con la bienvenida y el saludo institucional y, posteriormente, los participantes escucharon la charla sobre motivación para el equipo que impartió Pablo Perles. Al terminar, se fueron en el tren turístico a recorre la ciudad y participaron en un taller de marisqueo a pie en Carril. La jornada concluyó con una comida.