Vilagarcía entrega las Nécoras de Ouro del reencuentro

Serxio González Souto
s. gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La Fundación Galega contra el Narcotráfico recupera su gala distinguiendo a ECO Galicia y al profesor Antonio Rial, así como a Lino Alonso (SVA) y al empresario Agustín Pereira, ambos a título póstumo

23 abr 2022 . Actualizado a las 20:27 h.

Cada vez que tiene ocasión de hacerlo, Manuel Couceiro Cachaldora habla de la gala de entrega de las Nécoras de Ouro como de la gran fiesta anual de la amplia comunidad que en Galicia combate el narcotráfico desde todos los frentes imaginables. Una familia que no se reunía desde el 2019, disgregada, como casi todo, por la amenaza del coronavirus. Demasiado tiempo, reflexionó el presidente de la Fundación Galega contra o Narcotráfico, quien no dudó en citar anoche a Jarabe de Palo («todo me parece bonito») en un discurso de reencuentro marca de la casa, heterogéneo, cercano y trufado de referencias variopintas, en el que Kennedy surgió junto a Eduardo Galeano, y el pensamiento de Castelao compartió espacio con las letras de El Sueño de Morfeo.

Lo importante, la parte nuclear de esta 18.ª edición de las Nécoras de Ouro, como de las anteriores, es el aliento que su concesión proporciona a los premiados. En ello insistieron los cuatro galardonados o quienes los representaron, puesto que dos de las distinciones lo fueron a título póstumo. Fue el caso del empresario vilagarciano Agustín Pereira, cuya hija Maisa subió al escenario para recoger el premio al que da nombre Siso Bartomé expresidente de la fundación, ya fallecido. Maisa dibujó el perfil de un hombre «bo, un referente de virtudes humanas», y acogió el galardón en clave de «agradecemento, emoción e compromiso».

La siguiente Nécora de Ouro quedó en manos de Antonio Rial, doctor en Psicoloxía Social y profesor de la facultad de Santiago de Compostela. La fundación subraya su destacado papel en la investigación sobre las adicciones. Y él, emocionado, no dejó de recordar que la clase de problemas contra los que luchan quienes anoche se daban cita en el auditorio municipal de Vilagarcía de Arousa constituyen «o principal problema de saúde pública entre a mocidade de Galicia, España e Europa».