Las bodegas gallegas pidieron 3,1 millones del crédito vendimia para pagar la uva

Maruxa Alfonso Laya
m. alfonso REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

La Consellería do Medio Rural detecta una menor necesidad de este préstamo y concluye que el sector se ha recuperado de la crisis del coronavirus

24 oct 2021 . Actualizado a las 19:50 h.

El pasado día 15 terminó el plazo para que las bodegas pudieran acogerse al denominado préstamo vendimia, una medida puesta en marcha por la Consellería do Medio Rural para ayudarles a hacer frente al pago de la uva en un contexto marcado por la crisis del coronavirus. Según los datos de la Xunta, un total de 25 empresas gallegas se han acogido a este programa, solicitando préstamos por valor de 3,1 millones de euros. Desde la Administración autonómica sostienen que estas cifran constatan una menor necesidad de esta medida, lo que indica que el sector se está recuperando y volviendo a los niveles de ventas de antes de la pandemia.

La iniciativa se puso en marcha el pasado año con el objetivo de inyectar liquidez a las bodegas en una época marcada por una caída de ventas generalizada debida a la crisis del coronavirus. La comercialización del vino se había frenado de forma importante tras el cierre de la hostelería y, además, las bodegas necesitaban dinero para hacer frente al pago de la uva. De ahí que la consellería optara por habilitar un préstamo que, entonces, recibió 28 solicitudes, por un importe total de 2,6 millones de euros.

Segunda convocatoria

Tras el éxito de la primera convocatoria, y viendo que no todas las bodegas habían logrado recuperarse de la crisis, Medio Rural habilitó este año de nuevo la medida. En esta ocasión, activó una línea de cerca de 30 millones de euros en créditos avalados por la Xunta, con una garantía de 4,5 millones para cubrir posibles impagos. Estaba pensada para pequeñas y medianas empresas titulares de bodegas de elaboración de vino acogido a las denominaciones de origen e indicaciones geográficas gallegas. El dinero debía dedicarse, en su integridad, a la adquisición de uva en la actual campaña así como, en el caso de uvas de producción propia, a financiar el capital circulante de la explotación. El importe total por beneficiario no podía superar los 200.000 euros. Los préstamos cuenta con una duración total de hasta cinco años, con uno de carencia. El tipo de interés preferente es el resultado de sumar al euríbor a un año un diferencial de dos puntos, redondeando el resultado a tres decimales.