Vilanova prosigue con su plan de sendas peatonales, ahora también hacia Tremoedo

b. c. VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

En el Concello de Vilanova siguen dibujando sobre el mapa sendas para facilitar la movilidad a pie y en bicicleta. Este verano se estrenó un tramo en la PO-307 correspondiente al acceso al puente de A Illa y en proyecto está darle continuidad desde la confluencia con la PO-549 y el ramal de la Vía do Salnés, en San Miguel (a la altura del bar Pekados) en dirección al polígono de Tremoedo.

En esta carretera ya existen zonas de servicio que el Concello quiere asfaltar y acondicionar para uso de ciclistas y peatones con lo que, además de un avance hacia la movilidad sostenible, se gana un nuevo acceso a Tremoedo andando y pedaleando, más seguro que el que ofrece la carretera de la Diputación, que carece de arcenes.

El jefe del servicio provincial de Infraestruturas, Manuel Ángel González Juanatey, visitó ayer esta carretera y, aunque todavía no hay fecha para la contratación de las obras, el alcalde, Gonzalo Durán, habla de un primer paso importante.

Otra actuación similar pendiente de ejecutar no lejos de allí es la apertura de una senda entre Currás, Ousensa y Tarrío, que, como la del polígono de Tremoedo, se financiará con fondos de la Xunta.