Un recreo diferente en Castrelo; tirándose en tirolina, manchándose y con bibliopatio

Bea Costa
bea costa CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

Donde antes solo deambulaban y se peleaban, los alumnos ahora se divierten jugando, leyendo y relajándose. Solo hicieron falta 1.100 euros y la iniciativa del colegio

30 may 2021 . Actualizado a las 13:45 h.

Si el recreo ya es atractivo por sí mismo, en Castrelo se convierte en un regalo porque no hay muchos colegios en los que, entre clase y clase, se puede uno tirar en tirolina, hacer escalada, ir a los columpios y sentarse a leer a la sombra. En el centro cambadés sí, y no solo por la frondosidad de su arbolado. En la dirección del centro pensaron que sería bueno darle un plus al recreo y se pusieron manos a la obra con la colaboración de la Asociación de Nais e Pais de Alumnos. «Viamos que os nenos só deambulaban polo patio e, ademais, había algúns conflitos». Y como debido a la pandemia no se pueden hacer las habituales excursiones ni fiestas, la ANPA decidió emplear los 12 euros que pagan de cuota anual los socios para invertirlos en el ocio de sus hijos.

Con 1.100 euros de recaudación, el trabajo de los operarios municipales y de un padre manitas, Pin, y donativos particulares convirtieron el patio en una suerte de parque de atracciones distribuido en seis zonas. En una están los columpios, en otra la pirámide de troncos de madera, al lado de la pista deportiva se colocó la zona de juegos con neumáticos, hay espacios para sentarse y leer y no faltan tampoco esas casitas de madera que invitan a las confidencias. Pero, sin duda, lo más demandado son las dos tirolinas. «Segundo como veñan de manchados sabemos en que zona do recreo estiveron ese día», explica una madre; los protocolos del covid obligan a salir al recreo en grupos burbuja, de modo que cada clase tiene un día reservado en cada una de las seis zonas establecidas. Si toca bibliopatio y pizarras, quizás se pueda aprovechar el pantalón para el día siguiente; si toca escalar entre maderas y neumáticos, el destino será, seguro, la lavadora.

En el colegio están muy satisfechos con el resultado de esta experiencia, tanto que ya están pensando en las novedades que implementarán a la vuelta de las vacaciones del verano, tales como el pintado de la pista deportiva, la instalación de un Mikado gigante y la incorporación de los juegos de mesa que, ahora, por el coronavirus, no se pueden utilizar. Todo ello se sumará a los programas de la Consellería de Educación que ya viene desarrollando el colegio para el tiempo de recreo.

Contentos están los padres y contentos están sus hijos, según corroboran Alicia y Darío, de 10 y 11 años de edad, que hacen una pausa en su tiempo de asueto para atender a La Voz de Galicia. La alcaldesa de Cambados, Fátima Abal, también tuvo ocasión de conocer en primera persona cómo trabajan en Castrelo, y no lo duda: «Animo a outros coles a transformar os patios como fixeron aquí».

En pocas semanas el curso de la pandemia se despedirá, y, con él, quedarán muchas cosas por el camino. Pero la ANPA no va a dejar que los alumnos de sexto se vayan al instituto sin hacerse la foto de la orla ni que los más pequeños se queden sin fiesta de fin de curso, que este año hará especial el mago Marco.

A la vista está; el covid-19 no puede con el entusiasmo de las madres de Castrelo, que no se conforman con un recreo estándar para sus hijos.