Así se acaba con una organización de narcos gallegos de rango medio

s. g. VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Martina Miser

Policía Nacional y Guardia Civil hacen balance de la operación que ha desmantelado una red que movía heroína y cocaína por toda la comunidad

03 may 2021 . Actualizado a las 17:36 h.

La entrada en prisión de cinco de las once personas que esta semana fueron detenidas en diferentes localidades de A Coruña y Pontevedra puso fin, el jueves, a la fase operativa de la investigación conjunta que el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil han desplegado bajo las instrucciones del juzgado número 1 de Cambados. Ayer llegó el momento de hacer balance oficial de la operación, denominada Buchaca- Gofre, que se cierra con la incautación de un alijo de más de cinco kilogramos de heroína. Fruto de ello, subraya la investigación, los cuerpos de seguridad han conseguido desarticular un grupo criminal firmemente asentado en Galicia, que presuntamente se dedicaba a la introducción y posterior distribución de heroína y cocaína a lo largo y ancho de la comunidad.

La investigación dibuja los perfiles de una clásica organización de narcotraficantes de rango medio, con una amplia implantación en Galicia y una importante capilaridad a la hora de colocar ambas sustancias psicotrópicas en el mercado.

Las pesquisas se iniciaron en octubre del año pasado, cuando los agentes llevaron a cabo la primera de las incautaciones. Fue en Ferrol, donde cayó un individuo de A Illa que conducía una furgoneta en la que se encontraron cuatro kilogramos de heroína. El vehículo había partido de un domicilio de Sanxenxo, cuyo inquilino acaba de ser detenido en la fase final de la operación.

Con el paso del tiempo, las gestiones policiales condujeron a una segunda incautación, en teste caso de un kilogramo de heroína que guardaba en su vivienda de Vigo el abogado Manuel Estévez, considerado uno de los pesos pesados de la organización. Él es uno de los cinco individuos que duermen ya entre rejas. La capacidad de este hombre para mover heroína está más que demostrada, ya que tenía pendiente el cumplimiento de una condena a nueve años de cárcel por su participación, hace cuatro años, en la introducción de 64 kilogramos de esta sustancia, que fueron localizados en una nave industrial de Caldas.

El otro hombre fuerte de la trama se llama José Antonio Rial. De origen argentino, a él se le atribuye la supervisión de la casa alquilada en Oia donde los agentes han desmantelado el laboratorio en el que la red extraía cocaína impregnada en cartón y otros objetos, la forma camuflada en la que esta gente recibía la mercancía, con toda probabilidad desde Sudamérica.

Bajo la coordinación de la Fiscalía Antidroga de Pontevedra, la Policía Nacional y la Guardia civil dan por desarticulado al completo este grupo en particular. Un objetivo que requirió la realización de trece registros en Cambados, Ferrol, A Cañiza, Sanxenxo, Vigo y la propia Santa María de Oia, además de A Illa, enclaves desde los que la trama despacharía heroína y cocaína con destino al resto de Galicia.

Además de los cinco kilos de heroína, los agentes intervinieron trescientos gramos de cocaína, diversa documentación, dinero, vehículos y teléfonos móviles. Pese a que el grupo estaría acabado, no se descarta que puedan practicarse más detenciones.

El de esta gente no es el único laboratorio cuya existencia ha emergido en las Rías Baixas a lo largo de los últimos meses. En septiembre, la operación Acetona Blanca, desarrollada por el equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga de la Guardia Civil en Pontevedra, localizó un complejo parecido en Vilagarcía y condujo a la detención de cuatro vecinos de la capital arousana. Entre otros efectos, los agentes hallaron paquetes de pasta base y una cantidad importante de sustancias precursoras para la elaboración de cocaína, como acetona, ácido sulfúrico y amoníaco.

Considerada también como una organización de tipo medio, la red que cayó en Vilagarcía disponía también de vehículos, cuatro pisos, dos pistolas, una escopeta recortada, un rifle, munición considerable con el que cargarlos, y un inhibidor de frecuencia.