La senda peatonal y ciclista de Vilanova se convierte en una trampa en el acceso a los garajes

Bea Costa
bea costa VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

Mónica Irago

El desnivel de la tajea provoca daños en los coches y los vecinos piden soluciones. «Tienen toda la razón», dice el alcalde Gonzalo Durán

26 abr 2021 . Actualizado a las 20:26 h.

La senda para peatones y ciclistas que se está a punto de completar en la PO-307 (Vilanova), en el tramo correspondiente a San Miguel, en el acceso a A Illa, se concibió para mejorar la seguridad vial, pensando especialmente en los peatones y ciclistas, pero nunca llueve a gusto de todos. Esta obra está ocasionando molestias a ocho propietarios que tienen entradas de garaje en esta carretera, que en algún caso ya sufrieron daños en sus vehículos. El problema es que las tajeas que se han construido para canalizar las aguas pluviales dejan un gran desnivel en la salida de los garajes y eso provoca que la maniobra de entrada y salida se complique, ya que los fondos de algún coche llegan a tocar con el cemento.

Los afectados ya expusieron la situación en el Concello y ante la Xunta, pero la única solución que le dan por parte de la dirección de obra no les convence. «Din que vaiamos nós a Pontevedra e pidamos o permiso para poñer un reixado de ferro para cubrir a zona, pero se pasa algo aí, quen se fai responsable?», comenta uno de los vecinos que convocaron a la prensa con el fin de dar visibilidad a su problema. «É un despropósito», señala otro.

Preguntado al respecto, el alcalde Gonzalo Durán, fue contundente: «Tienen toda la razón, ¿por qué van a tener que pagar ellos por algo que ya tenían?, dice en alusión a las rampas de acceso que había entre las fincas y la carretera y que se levantaron para hacer la senda peatonal. El Concello llegó a poner unas planchas metálicas con el fin de ofrecer una solución provisional, pero estas fueron retiradas por orden de la Xunta, que ejecuta la obra.

A mayores de la trampa que supone para los coches, los vecinos alertan de que esta senda puede resultar peligrosa para los ciclistas que circulen por ella y no se den cuenta de la salida y entrada de vehículos. 

La previsión que maneja el Concello es que la obra esté lista para el verano, para cuando se prevé un aumento del número de ciclistas y caminantes por una vía que da acceso a las playas de Vilanova y de A Illa.