El Ribadumia, tocado tras rozar el empate en su dura visita al Viveiro

AROUSA

PEPA LOSADA

Giráldez estrelló el cuero en el larguero en el poderoso intento sin éxito de remontar el 1-0

19 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El C.D. Ribadumia cayó por la mínima en el llamado a ser uno de sus desplazamientos más duros en la liga de permanencia. Un gol de Álex Meitín tras una gran jugada combinativa sirvió para resolver un encuentro durísimo, en el que pasaron muy pocas cosas durante la primera parte y que ganó emoción en su continuación. Los celestes perdonaron la sentencia y los aurinegros les hicieron sufrir hasta el mismo minuto 96.

Igual que pasó en la eliminatoria previa a la Copa del Rey, los dos equipos demostraron un nivel parejo. Fueron los locales quienes trataron de llevar la iniciativa, pero apenas encontraron pasillos para hacer daño a un rival ordenado. Su única ocasión durante los primeros 40 minutos acabó en la red, pero el colegiado anuló el gol de Edgar porque el línea entendió que estaba más adelantado que la defensa cuando Xaime botó la falta lateral.

Las mayores emociones se reservaron para los últimos instantes de la primera mitad. Asier encontró el disparo tras una buena jugada de Javi Rey en la izquierda, y el lucense llegó solo unas milésimas de segundo más tarde que el portero Roberto Pazos a una bonita pared picada de Vicente.

El capitán, Álex Meitín, que había fallado uno de los penaltis de la tanda de la previa copera, se encargó de cobrarse su venganza y hacer justicia a la mayor insistencia del Viveiro justo después del descanso. Asier, con un taconazo para habilitar a Agus en la derecha, inició una gran jugada de equipo, el lateral encontró a Vicente y este asistió al delantero, que llegó desde la izquierda y finalizó con un disparo raso desde el punto de penalti.

Con el tanto, los mariñanos dejaron muy tocados a los de Luis Carro, que concedieron unas cuantas ocasiones más. Roberto Pazos, uno de los mejores en la escuadra de O Salnés, sacó bien colocado un zurdazo de Javi Rey, y Álex Meitín cabeceó el saque de esquina posterior cerca del poste. La oportunidad más clara para sentenciar, sin embargo, estuvo en los pies de Vicente. Tras un cambio de juego de Rolle, Javi Rey lo dejó solo ante el guardameta, pero Pazos no se dejó engañar por su amago y le ganó el mano a mano; en el rechace Eloy sacó bajo palos el remate de Trasi.

Con el marcador apretado y movido por la necesidad, el Ribadumia se fue arriba en el tramo final. Las modificaciones de su técnico le dieron impulso, con un Charles muy activo en la punta de ataque.

El último cuarto de hora fue prácticamente un asedio ante un Viveiro nervioso. Eloy cabeceó ligeramente alto en un córner y luego Giráldez sorprendió con una folha seca imparable. Su disparo desde la frontal bajó con veneno y solo el larguero salvó a un Manu Cedrón superado. Los de Chusky ya se aferraban a cazar una contra que pudo tener Arturo, mandando demasiado lejos el control en una gran arrancada.

Dieron cinco minutos de tiempo añadido -en realidad se llegó hasta el sexto-, y el Ribadumia buscó el empate hasta el último segundo. Su esperanza estuvo en los pies de Hugo Soto. El 9 encontró la complicidad de Fran Matos en una pared y buscó la escuadra desde la frontal del área, pero la pelota se fue ligeramente por encima de la escuadra.