Cambados y Vilanova rompen la tendencia a la baja de la incidencia

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

Son los únicos concellos de O Salnés que no logran rebajar sus datos

26 feb 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Pasito a pasito, la incidencia sigue cuesta abajo. Una tendencia prácticamente generalizada en la comarca, en la que solamente dos municipios de O Salnés no son capaces de entrar. Se trata de Cambados y de Vilanova. La villa del albariño subió ligeramente su dato con respecto al día anterior y está en 306. Es cierto que por debajo de cómo arrancó la semana, pero la caída dista, por el momento de ser pronunciada. Más bien lo contrario, parece haber entrado en una fase de meseta.

Vilanova también rompe la buena dinámica en la que están O Salnés y el Baixo Ulla. Su incidencia a 14 días ha crecido en lo que va de semana, y vuelve a estar muy cerca de superar los 400 casos por cien mil habitantes. Meis es la tercera pata complicada en el panorama arousano. Allí se han detectado 17 casos en las dos últimas semanas, pero con la mejoría que han tenido los positivos en la comunidad escolar parece que se va tranquilizado la situación. Por lo que respecta a Vilagarcía, está muy cerca ya de bajar de los doscientos casos por cien mil habitantes puesto que está en 213. Ayer, el Sergas notificó al Concello que había 89 casos activos, dos menos que en la jornada anterior.

En cuanto a la situación del área sanitaria, según el informe del Sergas de este jueves se registran 930 infecciones por SARS-CoV-2. Son 53 menos que las reportadas el miércoles, pero en las últimas 24 horas se han dado 103 altas epidemiológicas. Por ello, los nuevos contagios ascienden a 50 y se han realizado 507 pruebas PCR. En la jornada precedente habían sido 44 las nuevas infecciones. Un ligero repunte que preocupa a los responsables sanitarios. Del total de personas infectadas hay 65 que todavía necesitan atención hospitalaria. Están ingresados 49 pacientes en planta de dos centros (41 en Montecelo y 8 en el comarcal de O Salnés, en Vilagarcía), mientras que se intenta salvar la vida de otros 16 enfermos que permanecen en unidades de críticos. La cifra de pacientes con peor pronóstico baja muy lentamente.